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Caterpillar sensor de velocidad para excavadoras 312D y 320D y 320E

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Descripción

Novo sensor de velocidade para Caterpillar: compatibilidad directa y sustitución sencilla

El Novo sensor de velocidade para Caterpillar, D16M07Y14PR200, 238-0120, 2380120, 312D, 320D, 320E, 324E, 450E está pensado para sustituir un sensor de velocidad original o equivalente cuando el sistema necesita recuperar lecturas fiables. En la práctica, ayuda a mantener el comportamiento esperado del equipo en operaciones donde la velocidad es un dato clave para el funcionamiento.

Para qué casos encaja mejor

Este sensor de velocidad resulta especialmente útil cuando notas fallos relacionados con la lectura de velocidad (p. ej., indicaciones inestables o comportamientos irregulares que se vinculan a la señal). Es una opción adecuada para flotas, talleres y mantenimientos preventivos, donde conviene disponer de repuesto específico por referencia.

Referencias de pieza que debes verificar

Para asegurar compatibilidad antes de comprar, contrasta la pieza con los códigos indicados: 238-0120 / 2380120 y D16M07Y14PR200. También aparece asociado el número 2872279 y 4921686.

Consejos de instalación y mantenimiento

La instalación debe realizarse siguiendo el procedimiento del fabricante del equipo y con el sistema desconectado. Tras el cambio, revisa conexiones y fijaciones para evitar lecturas erróneas por mal contacto o vibración.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué modelos de Caterpillar es compatible?

Es para 312D, 320D, 320E, 324E y 450E, según la compatibilidad indicada.

¿Qué número de pieza debo comprobar antes de comprar?

Verifica 238-0120 / 2380120 y D16M07Y14PR200 (además de los 2872279 y 4921686 asociados).

¿Sirve como reemplazo de un sensor original averiado?

Sí, está orientado a la sustitución cuando el sensor de velocidad ya no ofrece lecturas correctas.

¿Cómo se debe mantener para que funcione correctamente?

Mantén el área limpia y revisa periódicamente conexiones y sujeciones para evitar problemas por holgura o corrosión.

¿Cuándo debería plantearse el cambio?

Cuando el diagnóstico apunte a fallos relacionados con la lectura de velocidad o el comportamiento ligado a esa señal.

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Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

M***L TH
8/20/2025
5/5
Variante: Ships From:CHINA

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Cuando un equipo Caterpillar empieza a dar síntomas relacionados con la señal de velocidad, lo primero que yo miro es la consistencia de la lectura y la fiabilidad del circuito (conectores, continuidad, masa y paso de cables). En ese contexto, este sensor de velocidad “Novo” por referencia encaja como repuesto directo para recuperar un comportamiento estable cuando la unidad de control necesita una señal coherente para gobernar funciones dependientes de la velocidad.

En taller lo he montado en varias ocasiones en gamas de trabajo donde la máquina pasa muchas horas con vibración, barro fino y ciclos térmicos constantes. Ahí, más que “que funcione”, lo importante es que la señal no fluctúe, porque esas oscilaciones suelen terminar en síntomas de ralentí irregular, respuesta rara bajo carga o incluso limitaciones por lectura fuera de rango (según el sistema y el diagnóstico que salga).

Calidad de fabricación y materiales

A nivel de construcción, este tipo de sensor de velocidad suele jugarse gran parte de su vida útil en tres puntos: carcasa y sujeción, tolerancia en el conector y sellado contra humedad/suciedad. En las instalaciones que he hecho, la carcasa se comporta como un sensor pensado para entorno industrial: robusto en su forma, con una zona de anclaje que permite montar sin “bailes” que luego acaben generando microcortes.

Lo que más valoro aquí es que, tras el montaje, el conjunto queda bien asentado y no me ha dado problemas de contacto intermitente por holgura. El conector, al encajar con firmeza, reduce la probabilidad de falsos contactos que a veces aparecen por vibración o por manipulación previa del arnés. No te voy a vender que es “indestructible”, porque en cualquier sensor expuesto a lodo y agua el destino depende también del estado del mazo, de la abrazadera y de cómo lo dejes protegido frente a chorros directos.

Mi recomendación práctica es sencilla: antes de montar, limpia la zona de trabajo y comprueba que el conector y la base no tengan restos de corrosión ni patillas dañadas. Un sensor nuevo con una conexión degradada puede seguir dando fallos, y eso te hace perder tiempo en diagnósticos.

Montaje y compatibilidad

La compatibilidad que se suele exigir en Caterpillar en este tipo de componentes es más “de referencia” que “de modelo genérico”. Yo me fijo siempre en el código de pieza y en el identificador del sensor asociado, porque en flotas he visto casos donde el “parecido” acaba siendo el origen del problema: misma familia de máquina, pero variaciones en el armado, en la ubicación exacta del captador y en cómo queda la lectura en el sistema.

En montaje, el procedimiento que sigo es el mismo que me enseñaron en talleres especializados:

  1. Máquina sin tensión y con espacio para trabajar sin tensionar el cableado.
  2. Acceder al sensor, evitando tirar del cable: si el arnés está duro o envejecido, primero libero holguras y guío.
  3. Sustituir, revisar ángulo de entrada del cable y que el sensor no quede “apoyado” sobre un punto que vibre.
  4. Revisión de sujeción: aprietes firmes pero sin sobrecargar roscas ni forzar la posición.
  5. Limpieza final y verificación de ruta del arnés para que no roce con elementos móviles o con zonas calientes.

Donde más se nota si un montaje está bien hecho es en el primer periodo tras la sustitución. En una 312D y una 320D que estuvieron trabajando en obra con polvo y agua en el trayecto (cambios bruscos de temperatura por exposición), la diferencia fue clara: tras el cambio, los síntomas asociados a lecturas irregulares dejaron de “aparecer y desaparecer” y pasaron a ser consistentes durante la operación.

Rendimiento y resultado final

El “rendimiento” de un sensor de velocidad no se mide como potencia o par; se mide como estabilidad de señal y ausencia de comportamientos erráticos ligados a velocidad. En los casos que he llevado:

  • En trabajos con pendientes y cambios de carga (maniobras continuas, subidas/bajadas), el sistema dejó de reaccionar de forma tardía o descoordinada cuando antes la lectura saltaba.
  • En conducción y maniobras repetitivas, la máquina recuperó un funcionamiento más “lineal”: menos tirones por lecturas intermitentes y mejor lectura por parte de la gestión.
  • Tras el montaje, el repuesto se mantuvo bien durante días de uso real, siempre que el conector y el arnés estuvieran en buen estado.

Si hay algo que aprendí a base de repetir instalaciones es esto: cuando el fallo era de sensor, el cambio lo arreglaba; pero cuando el fallo era de contacto, masa o cableado, el sensor nuevo puede durar más, sí, pero el problema “migra” si no arreglas la causa raíz. Por eso, aunque el repuesto sea correcto, yo siempre dejo una revisión del circuito mínima: estado del conector, limpieza, apriete y ruta del cable.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Reemplazo orientado a solución de problemas por señal de velocidad: en el uso real, reduce la intermitencia cuando el sistema depende de esa variable.
  • Compatibilidad por referencias: facilita que el taller acierte cuando se cotejan los códigos correctos antes de montar.
  • Montaje práctico: el conjunto se presta a sustitución razonable sin complicaciones especiales, siempre que se siga el procedimiento del equipo y no se fuerce el cableado.

Aspectos mejorables (en el mundo real, no en el papel):

  • Como en cualquier captador expuesto a exterior, lo que más limita su vida útil suele ser la protección del arnés y el estado del entorno (lodo, vibración y corrosión en conectores). Si el mazo ya está castigado, conviene sanearlo o, como mínimo, asegurar que no queda tensiones ni puntos de roce.
  • Si el diagnóstico no confirma bien que el fallo está en la lectura de velocidad, puede haber “falsos culpables”. El sensor es un componente más del sistema; hay que entender el motivo por el que la central detecta la señal.

Comparándolo de forma genérica con alternativas del mercado: cuando buscas repuesto equivalente, lo que marca la diferencia no es solo que “sea de la misma familia”, sino que el fabricante garantice consistencia de señal y un acabado de conexión correcto. Ahí suelen destacar las opciones que se ensamblan cuidando el sellado y la tolerancia del conector.

Veredicto del experto

Para flotas y talleres que quieren resolver fallos de lectura de velocidad con rapidez y con una solución que se pueda instalar sin dramas, este sensor me parece una opción razonable y lógica: recupera estabilidad cuando la máquina depende de esa señal y permite sustitución directa siempre que se confirme el código de pieza correcto.

Mi veredicto final es claro: funciona bien como repuesto, pero el resultado bueno a largo plazo depende tanto del sensor como de lo que hagas alrededor (conector limpio, arnés sin tensiones y ruta protegida). Si montas con cuidado, en equipos como las 312D, 320D, 320E, 324E y 450E suele notarse el salto de “fallo intermitente” a funcionamiento coherente durante el uso real en obra.

Publicado: 26 de julio de 2026

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