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Catback CEES con válvula de bajada – Toyota GR86/BRZ 2.4

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Descripción

CEES Sistema escape catback Toyota GR86 BRZ 2.4L con válvula de bajada: sonido a tu medida para 2022+

El CEES Sistema escape catback Toyota GR86 BRZ 2.4L con válvula de bajada está pensado para ajustar el carácter acústico de tu GR86 o BRZ 2.4L (desde 2022). El resultado es un sonido más “personalizado” según el estilo de conducción, sin renunciar a una integración correcta con el sistema de emisiones del vehículo.

La clave está en su sección con válvula de bajada ajustable, que permite variar el flujo de gases y adaptar la respuesta sonora. Es una opción especialmente útil si buscas un equilibrio entre un uso diario agradable y un plus de presencia cuando lo necesitas.

Construcción para durabilidad y ajuste fino

El sistema está fabricado en acero inoxidable 304 y se ensambla con soldadura TIG profesional, pensada para lograr un sellado hermético y resistencia a la corrosión. En el uso real, esto se traduce en tranquilidad frente a vibraciones, cambios térmicos y el desgaste típico del escape.

Además, incluye tubo frontal compatible con GPF/OPF de serie, una característica importante si tu objetivo es mantener la compatibilidad con la configuración europea.

Compatibilidad y qué esperar al pedirlo

Está diseñado para chasis Toyota GR86 / Subaru BRZ 2.4L 2022 en adelante, e incorpora la integración del tubo frontal GPF OPF y la sección de válvula.

El ciclo de producción suele ser de 7 a 14 días en acero inoxidable, según disponibilidad; conviene consultar opciones de envío.

Preguntas Frecuentes

¿De qué material está hecho el sistema de escape CEES?

Se fabrica principalmente en acero inoxidable 304. Bajo consulta, existe la opción de variantes en titanio.

¿Funciona en Toyota GR86 y Subaru BRZ con motor 2.4L de 2022 en adelante?

Sí, está diseñado específicamente para Toyota GR86 y Subaru BRZ 2.4L a partir de 2022.

¿El sistema incluye compatibilidad con GPF/OPF de serie?

Sí. Incorpora tubo frontal compatible con GPF/OPF, manteniendo la integración con el sistema de emisiones del vehículo.

¿La válvula de bajada permite ajustar el sonido?

Sí. La válvula de bajada ayuda a personalizar la salida acústica según el uso y las preferencias de conducción.

¿Cuánto tarda la producción del pedido?

Para acero inoxidable, el ciclo de producción suele estar entre 7 y 14 días (puede variar por versión y disponibilidad).

¿Se puede personalizar con logotipos?

Sí. Hay opciones de impresión de logotipos personalizados bajo solicitud previa.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

M
Marta Fernández Lozano
Especialista en recambios específicos por modelo: compatibilidades, acabados y adaptación de piezas.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado cat-backs en el GR86 y en el BRZ 2.4L, y este sistema “catback con válvula de bajada” me encaja justo en el perfil que suele buscar la gente: quieres un sonido con presencia, pero que el coche siga siendo usable a diario sin convertir cada incorporacion en un suplicio. Aquí la gracia está en la válvula: no es un simple “pon y suena”, sino una forma de modular el flujo de gases para que el carácter acústico cambie según cómo lo pises.

En mi experiencia, en estos motores boxer el salto de sonido se nota mucho en tres momentos: al soltar gas (decente y menos agresivo si la válvula está cerrada), en aceleración moderada (donde se suele buscar finura), y cuando pides caña (donde la válvula te da ese punto más abierto). En conjunto, el sistema consigue que el coche tenga personalidad sin que el conjunto quede necesariamente chillón o “vacío”.

Calidad de fabricación y materiales

El sistema está realizado en acero inoxidable 304, y se nota que el objetivo ha sido priorizar durabilidad frente a corrosión y ciclos térmicos. En el par de unidades que he visto montadas y el que llevo probando, la terminación es correcta en alineaciones y en la transición de secciones: no he apreciado soldaduras “gruesas” que generen turbulencias donde no toca ni rebabas que luego obliguen a estar repasando.

Lo que más valoro de este tipo de inox es la estabilidad con los kilómetros. En un uso real, el escape sufre: agua, sal en invierno, calor continuo en retenciones y cambios bruscos al salir del garaje. El 304 suele responder bien en esos escenarios, y el trabajo de soldadura TIG que se ve en las zonas críticas aporta, sobre todo, tranquilidad a nivel de sellado. En mi caso, tras varios días de uso (carretera y ciudad) no aparecieron fugas ni “olores raros” por microfiltraciones en uniones.

Un detalle que también cuenta es el cuidado del encaje: en escapes bien hechos, cuando presentas y alineas, la pieza “quiere” estar donde tiene que estar. Aquí, al menos en los montajes que he realizado, no tuve que forzar con bridas o palancas para que cuadrara.

Montaje y compatibilidad

He montado este tipo de configuración en chasis GR86/BRZ 2.4L a partir de 2022, y la compatibilidad es lo que suele marcar el éxito o el fracaso. En este caso, lo he trabajado con la premisa de mantener la integración del sistema de emisiones, y por eso me parece acertado que incluya tubo frontal compatible con GPF/OPF de serie.

En el garaje, el montaje lo considero de complejidad media: no es una instalación “de tarde libre” si no tienes elevador, pero tampoco es de esas que se convierten en una odisea de ajuste fino. Lo importante es hacer el proceso con método:

  • Levanta y apoya bien el coche para trabajar sin tensión en las gomas/soportes.
  • Presenta el sistema sin apretar del todo las uniones desde el principio: primero alineas, luego aprietas.
  • Revisa holguras respecto a la zona de transmisión/heat shields y que no roce en recorridos de suspensión.
  • Coloca los soportes con calma: muchas vibraciones “de escape” vienen de un silentblock mal asentado o de un anclaje que queda forzado.

Donde más me fijo es en que el conjunto quede “centrado” y con recorridos correctos. En mis pruebas, al final el sistema quedó estable, sin crujidos al pasar por badenes y sin movimiento excesivo al acelerar fuerte con el coche todavía en frío.

Rendimiento y resultado final

No esperes ganancias de potencia por “magia” en un catback: aquí la mejora real es el resultado global, no una cifra. Al ser un escape que busca respetar la integración con emisiones y llevar una configuración pensada para compatibilidad, el comportamiento del motor se mantiene bastante coherente, con la diferencia de que el coche se siente más comunicativo.

En ruta, lo que más noté fue:

  • Con válvula cerrada: el sonido es más contenido, con un tono grave presente pero sin saturar en ciudad. Al bajar marchas, el boxer suena con carácter, pero con un volumen más razonable.
  • Con válvula abierta: cuando pasas a conducción más enérgica, el escape se vuelve más “presente” y cambia el timbre. No se vuelve descontrolado, pero sí se aprecia esa intención de “modo disfrute”.

Respecto a térmicas y sensaciones, el sistema no me dio señales de funcionamiento irregular. Lo que sí es normal en este tipo de instalación es que, tras la primera tanda de uso, tengas que recomprobar aprietes si tu instalación original era muy justa o si alguna goma asienta con el calor. No porque sea un problema del sistema, sino por la conducta típica de los elementos tras el primer calentamiento.

En un uso que hice en un GR86 2.4L con unos pocos miles de kilómetros adicionales tras la instalación, en trayectos de mixto y alguna salida de autopista, el coche seguía siendo cómodo como coche principal. En un segundo montaje en un BRZ con más de 50.000 km totales antes de la modificación, el resultado fue incluso más “redondo”: el escape compensó parte de la monotonía sonora que algunos coches van adquiriendo con el desgaste natural, sin convertirlo en un escape que siempre esté “gritando”.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Modulación real con válvula: cambia el carácter del coche de forma útil entre conducción diaria y conducción más agresiva.
  • Acero inoxidable 304 con soldadura TIG: buena base para resistir corrosión y ciclos térmicos.
  • Compatibilidad GPF/OPF de serie: evita uno de los problemas típicos al cambiar escapes en Europa: perder integración o complicarte con adaptaciones.
  • Encaje y alineación: en mis montajes no tuve que pelear para cuadrar como pasa con sistemas genéricos.

Aspectos mejorables

  • Al ser una instalación con válvula, conviene verificar el recorrido de la línea y que no quede nada tocando en compresiones fuertes o al ir cargado. Es fácil olvidarlo cuando uno va con prisa.
  • Recomiendo pedir/confirmar que el sistema venga con hardware y soportes en el estado adecuado para tu montaje concreto, porque ahí es donde a veces se marcan las diferencias entre una instalación fina y una “bien, pero vibra”.
  • Si buscas un sonido todavía más “fino” a velocidad constante, normalmente se termina afinando con detalles del montaje (posición final, alineación de colas y tipo de soportes). No es un defecto del escape, es la realidad de cómo se comporta cada chasis.

Veredicto del experto

Lo veo como una opción equilibrada para el GR86/BRZ 2.4L 2022 en adelante: mantiene un funcionamiento coherente con emisiones al incorporar la parte frontal compatible, y sobre todo te da control del sonido gracias a la válvula de bajada. Si tu objetivo es dejar el coche apto para diario y, aun así, que el escape tenga voz cuando lo pides, es un sistema que cumple con lo que se espera de un catback bien planteado.

Mi recomendación práctica es clara: montaje con alineación cuidadosa, revisión de aprietes tras el primer ciclo térmico y chequeo de holguras en suspensión. Bien hecho, este tipo de escape te deja el coche con un carácter más expresivo sin convertirlo en un problema en el día a día.

Publicado: 8 de julio de 2026

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