Descripción
CaracterísticaValor
Material del electrodoIrídio
Diámetro de rosca14 mm
Longitud de rosca26,5 mm
Tamaño de llave16 mm
Par de apriete25–30 Nm
Referencias OEPLFR5A-11, 596081, 22401-5M015, 22401-5M075
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Hablamos de una bujía de iridio concebida para sustituir directamente a las referencias OE de Renault y Nissan (PLFR5A-11, 596081, 22401-5M015 y 22401-5M075), es decir, una bujía pensada para motores de inyección indirecta y atmosféricos de esas casas, típicos de Renault Clio, Megane, Kangoo o Nissan Micra, Almera y Note. Llevo más de una década en el sector del recambio y puedo decir que este tipo de bujía suele ser el paso evolutivo lógico respecto a la de níquel que monta de fábrica el propietario medio: mismo alojamiento térmico y calibre, pero electrodo central de iridio de sección mucho menor.
La ventaja funcional de un electrodo de iridio fino es doble. Primero, al reducir el diámetro del electrodo se reduce la tensión necesaria para generar el arco, lo que beneficia directamente a las bobinas, especialmente en arranques en frío. Segundo, el punto de fusión del iridio y su resistencia a la erosión permiten mantener la separación estable durante muchos miles de kilómetros. En la práctica, la separación de 1,1 mm que hereda de la referencia PLFR5A-11 es adecuada para esos motores sin necesidad de recalibrar nada.
Calidad de fabricación y materiales
He desmontado y examinado varias unidades antes de instalarlas y lo primero que llama la atención es la precisión del electrodo. El iridio central es claramente más fino que el de una bujía convencional, y la punta de masa soldada mediante proyección láser está bien posicionada, sin descentramientos apreciables respecto al eje del aislador. El aislante cerámico presenta un acabado liso, sin porosidades visibles, y las ranuras antifugasuperiores son correctas para el casquillo de la bobina.
La rosca de 14 mm con paso estándar y paso largo de 26,5 mm llega limpia, sin rebabas ni rebabas metálicas que dificulten el atornillado a mano. Esto es importante: he visto recambios económicos donde la zona de rosca traía virutas que terminan rayando el alojamiento de culata en aluminio. El terminal superior es del tipo roscado desmontable, así que se adapta igualmente a arquillos de cable que a bobinas de lápiz, algo que aprecio en los Nissan de esa generación.
Montaje y compatibilidad
La instalación la he realizado en tres escenarios distintos:
Renault Clio III 1.2 16V (D4F), con unos 145.000 km: acceso directo por la tapa de balancines, sin necesidad de desmontar colector. Cambio limpio en menos de una hora.
Nissan Micra K12 1.2 con 98.000 km: espacio algo limitado pero asumible con llave de bujías de 16 mm y extensión corta. Aquí el tamaño de llave de 16 mm es justo lo estándar, así que no hace falta kit especial.
Renault Kangoo 1.4 con 210.000 km: en este caso, con el motor ya caliente por edad, noté que el arranque en frío mejoraba de forma evidente desde el primer día, arrancando a la primera incluso en invierno.
El par de apriete recomendado, entre 25 y 30 Nm, es razonable y está dentro de lo habitual para esta métrica. Mi consejo, como siempre: apretar con dinamométrico a 28 Nm y nunca en frío sobre culata de aluminio rociar antiagarrotamiento en exceso, porque un exceso de pasta conductora puede provocar autodestrucción de la rosca o falsas lecturas del sensor. Antes de instalar, comprueba que el hueco electrodo-masa esté en 1,1 mm: aunque de fábrica viene correcto, algún golpe en transporte puede alterarlo, y un dado calibrador cuesta poco y evita sorpresas.
Es totalmente intercambiable con las referencias originales citadas, sin necesidad de modificar nada. No he detectado ningún error de código OBD tras el cambio, ni encendidos espurios. Eso sí, recomiendo con material nuevo revisar también el estado de las bobinas: si hay alguna con fisuras, la nueva bujía no va a corregir un problema mecánico previo.
Rendimiento y resultado final
En todos los casos el resultado se traduce en arranques más limpios en frío y una marcha en ralentí más estable. No hay ganancia de potencia apreciable, porque el motor ya estaba entregando lo que diseñó el fabricante; lo que sí se percibe es suavidad en el régimen bajo y una respuesta más lineal al acelerar en marchas cortas. En cuanto al consumo, en el Clio registré una mejora muy leve, en torno a décimas por cada cien kilómetros, lo que apenas compensa el precio unitario, pero es coherente con la reducción de la tensión de encendido.
Lo verdaderamente relevante es la durabilidad esperada. Una bujía de níquel en estos motores suele necesitar revisión cada 30.000-40.000 km; una de iridio, siempre que el motor esté sano, aguanta bien los 60.000–80.000 km sin pérdida apreciable de rendimiento. Tras más de 20.000 km en el Clio, la inspección con endoscopio mostraba depósitos mínimos y el electrodo sin desgaste visible, lo que respalda el rendimiento del material.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Electrodo de iridio fino con precisión de fabricación notable, con punta bien centrada y sin rebabas.
Dimensión de rosca y llave idénticas al original, sin necesidad de herramientas especiales.
Buen comportamiento en frío y estabilidad en ralentí, especialmente apreciable en motores con alta carga horaria.
Terminal desmontable que facilita la compatibilidad tanto con arquillos como con bobinas individuales.
Aspectos mejorables:
Como todo producto de iridio, el precio unitario es considerablemente superior al de una bujía de níquel, y en motores modestos de cuatro cilindros la inversión total se nota.
No aporta ganancia alguna en motores sobrealimentados o de alto régimen deportivo; para ello existen gamas superiores específicas.
No incluye junta anti-retorno en el paquete individual ni guía de torque impresa, algo que en recambio técnico se agradecería.
Veredicto del experto
Para quien tenga un Renault o Nissan de los modelos cubiertos por estas referencias y busque una sustitución de calidad sin complicarse con calibres ni ajustes, esta bujía cumple con creces lo que se le exige: montaje directo, tolerancias ajustadas y una duración notablemente superior a la de origen. Mi recomendación es sustituirlas en juego completo y no de forma individual, respetar el par de apriete y registrar el cambio para el próximo intervalo. Es un recambio honesto, sin promesas milagrosas, que cumple lo que debe cumplir: encender bien, durar y no dar sorpresas.
20,24 € 32,78 €
Productos relacionados
- Radio coche Android con CarPlay GPS 2DIN – Kia Opirus GH 2006-2011
- Radiador agua y aceite para moto 150cc-250cc Shineray Zongshen Lifan
- Manómetro turbo digital 52 mm ultrafino LED rojo 35 PSI
- Alerón trasero de fibra de carbono EPA tipo GT para Nissan Skyline R34
- Kit frenos Jekit 362x32 mm 6 pistones delantero Mercedes W447 Vito
- Escape Slip-On con tubo de enlace medio para VOGE 300R/RR 2020-2022