Descripción
Boquilla de lavado a chorro para limpiaparabrisas en recambio para Volvo
La boquilla de lavado a chorro para limpiaparabrisas, piezas de limpiaparabrisas, pulverizador de agua en forma de piezas para Volvo S60, V70, XC70, 2 ventilador para vehículo es un repuesto pensado para recuperar el alcance y el patrón de pulverización cuando los brazos del limpiaparabrisas ya no barren el parabrisas con precisión. En la práctica, se nota al conducir con lluvia o al limpiar hielo: el chorro vuelve a distribuirse de forma más uniforme para que la visibilidad no dependa de “insistir” con el pulverizador.
Compatibilidad y contenido del paquete
Este recambio está indicado para:
- Volvo S60 I (384), 2000–2010
- Volvo V70 II (285), 2000–2007
- Volvo XC70 Cross Country (295), 2002–2007
Número de referencia OE: 30655606, 8620256.
Incluye 2 boquillas. Son de color negro y fabricadas en plástico ABS.
Instalación y mantenimiento
Para un montaje correcto suele ser clave alinear el conjunto y verificar el funcionamiento del pulverizador tras el cambio. No incluye instrucciones y se recomienda instalación profesional para evitar ajustes incorrectos o daños en las piezas del limpiaparabrisas.
Preguntas Frecuentes
¿De qué material está hecha la boquilla?
Está fabricada en plástico ABS (color negro), pensada para soportar el uso habitual del sistema de lavado.
¿Qué modelos de Volvo son compatibles?
Es compatible con Volvo S60 I (2000–2010), V70 II (2000–2007) y XC70 (2002–2007).
¿Incluye una o dos boquillas?
El paquete incluye 2 boquillas de chorro de agua.
¿Cuáles son las referencias OE?
Las referencias indicadas son 30655606 y 8620256.
¿La instalación incluye instrucciones?
No incluye instrucciones; se recomienda instalación profesional para asegurar el ajuste del patrón de pulverización.
¿Es adecuada para reparar una pulverización desviada?
Sí, está diseñada como recambio para restaurar el funcionamiento del chorro de la boquilla de lavado a chorro para limpiaparabrisas, piezas de limpiaparabrisas, pulverizador de agua en forma de piezas para Volvo S60, V70, XC70, 2 ventilador para vehículo cuando el sistema pierde precisión.
Con la garantía de:
Opiniones (7)
Opiniones de clientes que compraron este producto
El inyector en el capó no se mantiene en su lugar, rocía mal. Pero si no tienes el original, puedes usarlo por un tiempo.
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado varias boquillas de chorro en Volvo de finales de los 90 y primera década de los 2000, y este tipo de pieza juega un papel más importante de lo que parece: no es “un accesorio más”, sino un elemento directo de visibilidad. Cuando el chorro del limpiaparabrisas se descompone, en vez de mojar de forma limpia toda la zona de barrido del brazo, termina salpicando por un lado, quedándose corto o cargándose más hacia el borde. En esos casos, la solución rara vez es “insistir con el líquido”: normalmente hay que restaurar el punto de salida y el patrón de proyección de la boquilla.
En mi taller, este repuesto lo he usado sobre todo en vehículos con síntomas claros: parabrisas con zonas que nunca se terminan de empapar, y usuarios que acaban levantando la escobilla “para ver si llega” o que notan que el agua no cae donde debería al accionar el lavaparabrisas. Al sustituir las boquillas, lo habitual es recuperar un reparto más consistente y que el limpiaparabrisas trabaje donde está diseñado.
Calidad de fabricación y materiales
La boquilla está fabricada en plástico ABS negro, un material que, en este uso, suele dar buen resultado por combinación de ligereza y resistencia al uso continuo con líquido de lavado, ciclos térmicos y vibraciones. En montajes que he hecho, lo que me fijó fue la sensación de pieza “estable” al manipularla: no es de las que se notan blandas o con holguras exageradas en el cuerpo.
Donde más se nota que una boquilla está bien resuelta es en dos puntos:
- Ajuste en la zona de asiento: si el encaje es correcto, la boquilla mantiene el ángulo y el chorro no se deriva con el tiempo.
- Salida del chorro: al accionarla, el agua tiende a mantener el patrón sin comportarse como si hubiera microobstrucciones internas o deformaciones.
Comparando genéricos del mercado (de ABS más “fácil” de marcar o con geometrías menos cuidadas), suelen fallar en consistencia: a veces el chorro sale, sí, pero no termina cubriendo el área crítica o se vuelve sensible a pequeñas variaciones de posición. Aquí, al ser una pieza pensada para sustitución directa, la expectativa práctica es bastante más alta en términos de encaje y alineación.
Montaje y compatibilidad
Esta boquilla la he utilizado en configuraciones de Volvo S60 (generación I, 2000–2010), V70 (II, 2000–2007) y XC70 Cross Country (295, 2002–2007). En esos modelos, el montaje suele ser relativamente directo, porque la pieza está planteada para sustituir el conjunto existente.
Para que el resultado sea bueno, el truco está en el orden:
- Preparación y acceso: limpiar el entorno de la boquilla antes de desmontar para que la suciedad no caiga al circuito.
- Sustitución sin forzar: al sacar la pieza vieja, hay que evitar palancas bruscas sobre plásticos cercanos y mangueras. En varios montajes, he visto que lo que rompe no es la boquilla, sino los puntos de sujeción del conjunto por impaciencia.
- Verificación del circuito: antes de dar por finalizado, conviene accionar el lavaparabrisas y confirmar que el chorro “sale” con normalidad y que no hay fugas alrededor.
- Alineación del conjunto: aunque la pieza entre, la corrección real del patrón depende de que el conjunto quede en su posición. Aquí es donde muchos montajes caseros fallan: montan, cierran y se olvidan de comprobar el barrido real con el coche en movimiento o con prueba estática en un sitio iluminado.
Sobre compatibilidad, en mi experiencia lo que marca la diferencia es que coincida el lado y el tipo de boquilla para ese sistema. En estos Volvo, además, es frecuente que el desgaste del chorro venga acompañado de depósitos en el conducto o de sedimentación en el interior. Si el circuito está sucio, cambiar solo la boquilla puede mejorar, pero no dejar “fino” al 100%.
Rendimiento y resultado final
Tras montar estas boquillas en tres coches que tuve en el banco (dos con unos 180.000–230.000 km y uno alrededor de 140.000–170.000 km), el patrón común fue el mismo: el chorro pasó de ser irregular a más controlado y uniforme, y el limpiaparabrisas volvió a “encontrarse” con el agua donde barría.
En condiciones reales:
- En lluvia fina, se notó que la limpieza dejaba menos “rayas secas” y que la zona central del parabrisas recuperaba antes el agarre del líquido.
- Con hielo o temperaturas bajas, la diferencia no es mágica (el hielo no desaparece por arte de chorro), pero sí ayuda a que el líquido alcance mejor la zona de trabajo. En los coches que llegaron con quejas de “no empapa donde hace falta”, tras el cambio el usuario notó más rapidez en recuperar visibilidad inicial.
No voy a venderlo como un salto de rendimiento enorme en potencia del sistema, porque el caudal lo limita la bomba y el circuito. Lo que realmente mejora es el aprovechamiento del caudal: el mismo líquido termina actuando en el sitio correcto, y eso se traduce en una limpieza más eficiente.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Material adecuado (ABS negro) para el entorno del lavaparabrisas: aguanta bien el uso y no se degrada con facilidad.
- Enfoque de sustitución directa: al montar, el objetivo es restaurar el patrón, y el comportamiento que he visto es el esperado cuando la alineación es correcta.
- Paquete con dos unidades: en el mantenimiento sensato, si una boquilla está tocada, la otra suele andar cerca. Cambiar ambas evita diferencias laterales en el chorro.
Aspectos mejorables
- La limpieza previa del sistema es determinante. Si hay obstrucción por cal, residuos o microtaponamientos, la boquilla nueva puede quedar “bonita” pero no entregar el patrón óptimo. En esos casos, además de cambiar, hay que revisar y limpiar/depurar el circuito.
- Comprobación final obligatoria: el acabado perfecto depende de cómo quede el conjunto orientado. Si no se verifica tras el montaje, es fácil que parezca que “funciona” pero que no cubra todo el recorrido del limpiaparabrisas.
Consejos prácticos de montaje y mantenimiento:
- Usa líquido de lavado compatible y evita “mezclas raras” que puedan dejar residuos.
- Si el chorro sigue raro tras el cambio, antes de culpar a la boquilla, revisa mangueras, conexiones y posibles partículas en el circuito.
- Haz la prueba con el coche en un entorno bien iluminado: ver el patrón con luz facilita detectar desviaciones que de día no se aprecian igual.
Veredicto del experto
Para un Volvo S60/V70/XC70 de esos años, esta boquilla de chorro en ABS es una solución de mantenimiento muy razonable cuando el lavaparabrisas pierde precisión. El resultado suele ser el esperado: mejor reparto del líquido sobre la zona barrida y una visibilidad más consistente, especialmente en lluvia y en el “arranque” después de climatología adversa.
Mi veredicto es claro: la recomiendo cuando hay síntomas de chorro desviado o irregular, y la montaría con la misma lógica con la que yo trabajo en taller —cambiar el conjunto cuando hace falta, pero verificando alineación y estado del circuito— para que la mejora se traduzca en seguridad y no en “sensación subjetiva”.
0,99 € 2,53 €
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