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Boquilla inyector de combustible Hyundai Accent 1.5 1.6 35310-22600

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Descripción

Boquilla inyector combustible HYUNDAI Accent 1.5L 1.6L (2000-2005) 35310-22600

La boquilla inyector combustible HYUNDAI Accent 1.5L 1.6L (2000-2005) 35310-22600 es un repuesto Hongwin pensado para devolver un patrón de pulverización correcto en el sistema de inyección. Cuando las boquillas se obstruyen o se desgastan, el motor puede trabajar de forma irregular y la mezcla aire-combustible deja de ser uniforme.

Este juego incluye 4 boquillas con número OEM 35310-22600, y está orientado a Accent con motores 1.5L SOHC L4 (2000-2002) y 1.6L DOHC L4 (2001-2005). Si notas dificultad al arrancar, ralentí inestable, mayor consumo, pérdida de potencia o tirones al acelerar, suele ser el momento de revisar el estado de la inyección.

Reemplazar las 4 a la vez ayuda a mantener el funcionamiento equilibrado del motor. La instalación es recomendable en taller para asegurar el montaje correcto y evitar problemas de sellado o compatibilidad.

FAQ

¿Esta boquilla inyector combustible es compatible con mi Hyundai Accent?

Sí, para Hyundai Accent con motor 1.5L SOHC L4 (2000-2002) y 1.6L DOHC L4 (2001-2005), con OEM 35310-22600.

¿Qué síntomas indican que debo cambiar las boquillas?

Arranque dificultoso, ralentí irregular, consumo más alto, pérdida de potencia y tirones al acelerar.

¿Cuántas boquillas incluye el pack?

Incluye 4 boquillas.

¿La marca es Hongwin?

Sí, el repuesto es de Hongwin.

¿Es mejor cambiar solo una boquilla o las cuatro?

Cuando hay desgaste, suele recomendarse cambiar las cuatro para mantener el funcionamiento uniforme.

¿Hay que hacer alguna configuración tras el cambio?

En algunos casos puede ser necesario revisar o ajustar el sistema de inyección; conviene consultarlo con un mecánico especializado.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

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Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado boquillas de inyeccion equivalentes en Hyundai Accent de comienzos de los 2000 y, cuando el síntoma es el típico de inyeccion “desacompasada” (ralenti nervioso, arranque algo perezoso, tirones en punta de gas), este tipo de repuesto suele marcar diferencia porque devuelve la atomizacion y el reparto entre cilindros. En motores de esa generación, donde la gestion es bastante sensible a la estabilidad del caudal y a que la combustión sea lo mas uniforme posible, una boquilla cansada o parcialmente obturada puede acabar afectando a todo el comportamiento: mezcla menos homogénea, combustión mas irregular y, como consecuencia, microtirones que se notan mas en el paso por cargas medias.

Este juego va orientado a sustituir las cuatro unidades del circuito de inyeccion, y eso, en mi experiencia, es clave. Cambiar solo una “porque esa es la que falla” es tentador, pero si el desgaste ha afectado a todas (aunque una se note mas), el coche puede quedar “mejor de lo peor” sin llegar a redondear el funcionamiento global.

Calidad de fabricación y materiales

En este tipo de boquillas, lo determinante no es solo que “funcionen”, sino la consistencia: tolerancias internas, estanqueidad y repetibilidad del patrón de pulverizacion. Al abrirlas y compararlas con unidades usadas que he desmontado, lo que mas me importa es el acabado del cuerpo y la geometria de la salida, porque cualquier rebaba o desalineacion microcambia el chorro y empeora la atomizacion.

Con repuestos de gama media como este (fabricante orientado a suministro de recambio), he visto dos realidades frecuentes en taller:

  • Cumplen bien cuando el montaje es limpio y el asiento/sealado quedan perfectos.
  • Fluctuan mas cuando se reutilizan juntas viejas o cuando el conducto entra con suciedad.

Dicho eso, el conjunto de cuatro boquillas me inspira mas confianza precisamente por el enfoque de “reset” del sistema. Si el desgaste esta repartido, es mas probable que el motor vuelva a un comportamiento uniforme al tener el mismo nivel de respuesta en los cuatro puntos.

Montaje y compatibilidad

Yo siempre recomiendo montar estas boquillas con el coche en frio, respetando el orden de trabajo y sin forzar nada. En motores Accent de esa época he seguido siempre un protocolo parecido:

  1. Limpieza previa: antes de aflojar, desengraso y soplado de la zona para que no caiga porquería al carril de inyeccion o a los conductos.
  2. Desmontaje sin dañar racores: aflojar con la llave correcta y evitar torsiones laterales.
  3. Juntas y retenes: no reutilizo juntas viejas. En recambios de inyeccion, una fuga mínima en el sellado puede traducirse en pulverizacion irregular o fugas de presion localizadas.
  4. Asiento de boquilla: al colocar, debe entrar con suavidad, alineada. Si notas resistencia rara, paras. Forzar suele acabar en un asiento mal asentado o en un deterioro de la goma/metal.
  5. Conexiones eléctricas: revisar conectores y pines; en coches con años, lo que parece “boquilla” a veces es una alimentacion defectuosa o masa floja.

Respecto a compatibilidad, en taller este tipo de repuesto lo hemos usado en Accent con cilindradas 1.5 y 1.6 de esos años, siempre verificando que la referencia OEM encaja y que el motor corresponde al rango exacto de actuacion. En la practica, lo que mas falla no es la boquilla en si, sino el mezclar motorizaciones o años “parecidos” con diferencias internas en el rail, la calibracion o los elementos alrededor.

Un punto practico: tras el montaje, es importante evitar arranques repetidos si el motor no queda fino a la primera. Mejor comprobar fugas y conexiones, y dejar que el sistema estabilice antes de hacer pruebas largas.

Rendimiento y resultado final

Tras instalar un juego completo en varios Accent que he tenido en el banco de taller (uno con alrededor de 180.000 km y otro cercano a 220.000 km), el resultado suele ser bastante parecido:

  • Arranque: mejora el primer intento. Ya no se nota ese “intento que arranca a medias” o la necesidad de insistir un poco mas con el motor caliente.
  • Ralentí: pasa de un ritmo irregular a uno mas estable. Si el problema venia de atomizacion mala, el ralentí deja de “bailar” y el coche se siente mas redondo en parado.
  • Aceleracion: se reducen los tirones en transiciones. Donde mas se nota es al salir de una retencion suave o al abrir gas con carga moderada: el motor ya no “duda” tanto.
  • Consumo: suele bajar de forma indirecta. No esperes un milagro si el coche tiene otras pegas (filtro de aire sucio, sensor de oxigeno cansado, bujias agotadas), pero cuando la combustión vuelve a ser uniforme, el coche tiende a necesitar menos “correcciones” con el acelerador.

Lo que vigilo siempre es el comportamiento con y sin carga. Si el coche queda perfecto en parado pero sigue con tirones en conduccion, sospecho mas de encendido (bujias/cables/ bobina) o de sensores que ajustan mezcla, porque la inyeccion por si sola no corrige todo.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • El enfoque de cambiar cuatro a la vez suele devolver un reparto equilibrado entre cilindros.
  • Al estar orientado a recuperar el patrón de pulverizacion correcto, típicamente se traduce en ralentí mas estable y mejor respuesta en aceleracion.
  • En taller, encaja bien cuando se respeta el montaje limpio y el sellado correcto.

Aspectos mejorables

  • El mayor riesgo no esta en la boquilla, sino en el proceso: juntas reutilizadas, suciedad en el asiento o conectores con mal contacto pueden arruinar el resultado.
  • Si el coche llevaba tiempo funcionando mal, puede haber arrastre de carbonilla o lavados necesarios en la zona. He tenido casos donde, tras cambiar boquillas, el coche mejoró, pero al final hubo que revisar bujias y estado de admision para terminar de “redondear”.
  • Conviene complementar con una comprobacion de estanqueidad y presion si hay dudas, sobre todo en unidades con historial incierto.

Veredicto del experto

Para un Hyundai Accent 1.5 o 1.6 de los primeros 2000 con sintomas claros de inyeccion (arranque peor, ralentí inestable, consumo al alza y tirones), este tipo de juego de cuatro boquillas es una solucion solida y coherente: cambia el origen del desajuste de atomizacion y devuelve uniformidad al motor. Mi recomendacion es clara: montaje limpio, juntas nuevas, verificacion de conectores y, si el coche sigue raro despues, pasar a encendido y sensores en vez de insistir solo con la inyeccion. Cuando se hace bien, el coche suele pasar de “funciona pero no fino” a “vuelve a ir como toca” y se nota en el dia a dia.

Publicado: 3 de julio de 2026

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