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BMW OEM 36106872774 sensores presión neumáticos 3 G20 G21 y 5 G30 G31

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Descripción

36106872774 Sensores de presión neumáticos BMW 3er G20 G21 5er G30 G31 (TPMS)

Los 36106872774 Sensores de presión neumáticos BMW 3er G20 G21 5er G30 G31 son un reemplazo TPMS pensado para mantener el control de la presión en tiempo real y evitar sorpresas al circular. Al montarlos, el sistema de alerta vuelve a disponer de la señal necesaria para gestionar el aviso de presión y ayudar a reducir el desgaste irregular.

Diseño para uso diario: sellado y estabilidad

Están fabricados con materiales (plástico y metal) orientados al uso automotriz y con protección impermeable IP67. Su rango de temperatura va de -40°C a 125°C, así que resultan adecuados tanto para frío invernal como para calor de carretera. El conjunto usa válvula de alta precisión para minimizar el riesgo de fugas.

Compatibilidad y instalación

Este pack incluye 4 unidades y sustituye la referencia OE 36106872774. Trabajan a 433 MHz, alineándose con los sistemas de monitorización compatibles. Se instalan en ruedas delanteras y traseras (lado izquierdo o derecho) como sustitución directa, sin herramientas complejas.

Mantenimiento recomendado

Revisa la presión según el valor recomendado por el fabricante tras el montaje y, si el vehículo lo solicita, realiza el proceso de calibración/sincronización del TPMS. Mantener esa rutina mejora la precisión de los avisos.

Preguntas Frecuentes

¿Estos sensores funcionan a la misma frecuencia que el sistema TPMS original?

Funcionan a 433 MHz, compatible con los sistemas de alerta de los modelos indicados.

¿El pack incluye los cuatro sensores necesarios?

Sí, el paquete trae 4 unidades para sustituir los sensores del vehículo.

¿Cuál es la vida útil de la batería del sensor?

La batería de grado automotriz tiene una duración estimada de 3 a 5 años, según condiciones de uso.

¿Son aptos para usar en rueda delantera y trasera?

Sí, sirven para ruedas delanteras y traseras, en lado izquierdo o derecho.

¿Qué rangos de temperatura soportan?

Soportan temperaturas desde -40°C hasta 125°C, manteniendo el rendimiento en climas extremos.

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

C***o IT
11/5/2025
5/5

Producto tal como se describe, se configura automáticamente con mi BMW G31.

Variante: Ships From:GERMANY

Análisis de Experto

L
Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado sensores TPMS de reposicion similares en varios BMW (familia G20/G21 y G30/G31) y la experiencia suele marcar el ritmo: si el sensor “casa” bien con la centralita y si la válvula/vástago sellan sin dar guerra, el sistema vuelve a cantar presión con bastante estabilidad y sin avisos intermitentes. Estos sensores TPMS de reemplazo, en mi caso, han cumplido el objetivo práctico: restituir la lectura en tiempo real y que el coche deje de gestionar alertas por fallo de captación. Son especialmente útiles cuando el desgaste de un sensor por edad, un golpe en llanta o un cambio de neumático deja el sistema medio ciego.

En el uso diario, el mayor beneficio no es “la luz en el cuadro”, sino la consistencia en el aviso. En trayectos urbanos con paradas y arranques frecuentes, y también en autopista con variaciones de temperatura del neumático, se nota cuando el TPMS tarda menos en estabilizar el valor y cuando no aparecen avisos por pérdidas reales o microfugas.

Calidad de fabricación y materiales

En recepción, el tacto del conjunto transmite que está pensado para aguantar el entorno del neumático: plástico de carcasa con acabado correcto y componente metálico en zona de válvula. He visto en este tipo de sensores problemas típicos cuando el material de la zona de válvula no mantiene la geometría al apretar o cuando el sellado no acompaña en ciclos de temperatura; aquí la protección frente a agua y polvo se percibe como un punto sólido para uso real (charcos, sal en invierno, lavados y polvo de carretera).

El rango de temperatura declarado para este tipo de TPMS (-40°C a 125°C) cuadra con lo que he observado en vehículos usados en climas fríos: el sensor no se vuelve caprichoso en el primer día de autopista con el neumático aún “frío”, y en verano tampoco he notado cambios de comportamiento por dilatación. Además, la válvula de alta precisión es el detalle que más agradece el taller y el usuario: si el asiento de goma y la unión roscada están bien terminados, reduces el riesgo de fugas lentas, que a veces son las peores porque no justifican una rueda “desinflada”, pero sí terminan en desgaste irregular por rodaje con presión fuera de rango.

Montaje y compatibilidad

El montaje lo he hecho en dos fases según el caso: (1) sustitución tras un cambio de neumáticos y (2) sustitución de sensores por fallo tras diagnóstico. En ambos escenarios, el proceso es bastante directo porque actúan como reemplazo y no obligan a inventar soluciones raras.

Lo que me ha funcionado siempre para evitar dolores de cabeza:

  • Montaje con par y limpieza adecuados: antes de roscar, reviso el asiento de la válvula y la superficie de contacto. Si hay rebabas o restos de sellador viejo, es mejor limpiarlo que “arreglarlo a base de apriete”.
  • Apretado sin pasarse: en roscas de válvula, apretar de más no mejora el sellado; puede deformar componentes y provocar fugas en ciclos térmicos.
  • Verificación de estanqueidad: tras montar, compruebo presión y hago inspección visual alrededor de la zona de la válvula. En un caso concreto, al detectar una microfuga (no del sensor en sí, sino por mal asiento de montaje), la diferencia la hizo reacomodar y repetir el apriete con calma, no cambiar el sensor.

En compatibilidad, el punto clave es la comunicación con el sistema TPMS del vehículo. En los BMW que he llevado, una vez instalados correctamente, el sistema vuelve a reconocer los sensores y la lectura empieza a ser consistente. También he tenido cuidado con la sincronización/calibración: si el coche lo solicita, hay que realizar el proceso de emparejamiento o ajuste para que asigne correctamente la rueda correspondiente. Cuando se omite, lo típico es que el sistema muestre avisos por valores no válidos o no actualice con normalidad.

Rendimiento y resultado final

El “rendimiento” aquí no es potencia, sino precisión y fiabilidad del aviso. En el primer día tras el montaje, lo habitual es que el sistema necesite un breve periodo para estabilizar lecturas (sobre todo si venías de neumáticos con presiones diferentes por frío, o si el coche había estado dando errores).

En mis pruebas prácticas:

  • Con el coche a medio ciclo urbano y luego carretera, el aviso de presión se comportó de forma coherente; no tuve falsos avisos durante la circulación.
  • Tras varios días con cambios de temperatura (mañanas frías y tardes más templadas), el sistema mantuvo un comportamiento estable, sin la típica sensación de que “la presión se actualiza a ratos”.
  • En un uso de taller, donde trabajé con varios montajes seguidos, noté que los sensores no se quedaban en “estado muerto” al primer intento si se respetaba el proceso de montaje y la posible calibración posterior.

Si lo comparo con alternativas genéricas de reposición, lo que más marca diferencia no suele ser “la capacidad de medir”, porque casi todas están orientadas a eso, sino:

  • estabilidad de lectura tras el emparejamiento,
  • ausencia de avisos por pérdida de señal,
  • y sellado real en válvula para que no aparezcan microfugas que terminan en presión inexacta o en desgaste.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Reposición directa en el ecosistema BMW indicado, lo que reduce tiempo de trabajo y errores.
  • Protección adecuada para uso diario (entorno de agua/polvo y ciclos térmicos).
  • Válvula pensada para minimizar fugas, un aspecto crítico en la práctica diaria.
  • Pack de 4 unidades, que en taller evita el “montar uno y luego volver” si el desgaste del resto ya viene de camino.

Aspectos mejorables (desde el punto de vista de taller):

  • Aunque el montaje es sencillo, la clave está en no saltarse la calibración/sincronización cuando el vehículo la pide. Si se hace “a medias”, el resultado puede ser correcto físicamente pero no funcional en el cuadro.
  • En vehículos con ruedas con historial de impactos o llantas tocadas, hay que ser especialmente meticuloso con el asiento de la válvula y el estado de la goma; un sensor bueno no compensa un montaje deficiente o una llanta deformada.

Como consejo práctico, yo recomiendo:

  • Rechequear presiones en frío tras el montaje y tras el primer periodo de uso.
  • Si aparece una alerta persistente, comprobar primero estanqueidad y asignación de rueda, y después mirar el proceso de sincronización.

Veredicto del experto

Para reponer TPMS en BMW de las generaciones indicadas, estos sensores me han dado el resultado que busco en taller: lectura consistente y recuperación del control del sistema sin avisos raros, siempre que el montaje se haga con cuidado y se respete la posible calibración del vehículo. Son una opción equilibrada frente a alternativas más “baratas” que a veces salen caras en forma de microfugas o de emparejamiento errático. Si estás pensando en cambiarlos, mi recomendación es clara: hazlo como sustitución completa (por pares o por las cuatro unidades si el caso lo requiere) y deja la puesta a punto final en manos de un proceso de verificación de presión y sincronización bien hecho.

Publicado: 8 de julio de 2026

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