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Arandelas inyector Peugeot Boxer 2.2 HDI / Ford Transit MK7

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Descripción

Juego de arandelas inyector Peugeot Boxer 2.2 HDI / Ford Transit MK7

El Juego de arandelas inyector Peugeot Boxer 2.2 HDI / Ford Transit MK7 está pensado para restaurar la estanqueidad del sistema de inyección en motores diésel 2.2 HDI de esta generación. Incluye piezas para recuperar un sellado fiable cuando aparecen fugas o se degrada la estanqueidad en el alojamiento del inyector.

Qué incluye y para qué sirve

El kit reúne componentes para renovar el conjunto de sellado de 4 inyectores: sellos, arandelas de cobre y juntas tóricas. La combinación de cobre, metal y caucho de alta resistencia ayuda a soportar el uso con combustible diésel y las temperaturas habituales del vano motor.

Compatibilidad (en qué casos encaja)

Diseñado para Peugeot Boxer 2.2 HDI y Ford Transit MK7 (y también otras variantes de la misma generación), especialmente en modelos de 2009 a 2020 equipados con 2.2 HDI. Para minimizar errores de ajuste, conviene comprobar que el número de pieza original coincide con alguno de los códigos listados (por ejemplo, 6C1Q-9K546-BC, 1378433 o LR004642).

Instalación: lo importante para un resultado correcto

Suele requerir retirar los inyectores, limpiar el alojamiento y montar los nuevos componentes en el orden inverso. Para evitar daños o aprietes incorrectos, lo ideal es que lo realice un taller con herramienta adecuada y, cuando corresponda, llave dinamométrica.

Preguntas Frecuentes

¿Este kit es solo para Peugeot Boxer o también para Ford Transit?

Está orientado al Peugeot Boxer 2.2 HDI y Ford Transit MK7, dentro de la misma generación de motor, y puede abarcar otras variantes compatibles.

¿Qué piezas incluye exactamente?

Incluye para 4 inyectores: sellos de inyector, arandelas de cobre y juntas tóricas.

¿Cómo sé si mi inyector necesita nuevos sellos?

Si notas síntomas como consumo elevado, fallos de funcionamiento o ruido anormal en la zona de inyección, puede ser señal de desgaste del sellado.

¿Requiere herramientas especiales?

Para una instalación correcta, puede necesitarse llave dinamométrica y procedimientos de montaje propios del sistema de inyección.

¿Se puede instalar sin taller?

Es posible, pero el montaje requiere precisión; si no se cuenta con experiencia/herramientas, es mejor acudir a un profesional para evitar nuevas fugas.

¿Cómo confirmar la compatibilidad antes de comprar?

Contrasta el número de referencia de tu pieza original con los códigos del listado proporcionado (p. ej., 6C1Q-9K546-BC, 1378433, LR004642).

Con la garantía de:

Opiniones (7)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo FR
10/9/2025
5/5

Buena calidad

Anónimo DE
10/4/2025
5/5

Súper, lo recomiendo.

Anónimo FR
8/28/2025
5/5
r***o BR
7/27/2025
5/5

Bueno como siempre, bueno como siempre, bueno como siempre.

A***k BY
7/9/2025
5/5
r***o BR
7/5/2025
5/5

Llegó en perfecto estado, excelente, muchas gracias. Llegó en perfecto estado, excelente, muchas gracias. Llegó en perfecto estado, excelente, muchas gracias.

A***V RU
6/29/2025
5/5

Análisis de Experto

L
Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

En mi taller he visto muchas pérdidas de estanqueidad en la zona de asiento del inyector en diésel 2.2 de la familia HDI que montan varias furgonetas de trabajo (especialmente Boxer y Transit de esa generación). El problema suele aparecer con el tiempo: el combustible y el gasóleo (con sus aditivos) van degradando el sellado en el alojamiento y aparecen fugas muy localizadas, a veces sin que el conductor lo note de forma clara al principio.

Este juego de arandelas y elementos de sellado para el conjunto de 4 inyectores está precisamente orientado a recuperar el cierre correcto entre inyector y culata, eliminando el “canal” por donde se filtra el combustible. En la práctica, la mejora no es solo “que no gotee”: cuando el sistema vuelve a sellar bien, suele estabilizarse el comportamiento del motor, se reduce el olor a gasóleo alrededor del motor y desaparecen esos síntomas intermitentes que, en algunos casos, se confunden con suciedad en la inyección o con otros componentes.

Calidad de fabricación y materiales

Aquí es donde más fijamos la vista cuando abrimos un kit de este tipo: que el cobre trabaje bien como elemento de estanqueidad metálica, que las juntas tóricas mantengan elasticidad en el entorno térmico del vano motor y que los sellos de mezcla metal/caucho cumplan su papel sin deformarse fuera de tolerancia.

En este juego, el conjunto está pensado para soportar el uso real: cobre para el asiento y juntas con función elástica para absorber pequeñas irregularidades del alojamiento y mantener presión/estanqueidad con el paso de ciclos térmicos. En las instalaciones que he hecho, lo que mejor resultado ha dado es tratar las piezas con el mimo que requiere un sellado de inyectores: nada de manipulaciones bruscas, nada de “reaprovechar” si alguna junta se ha marcado en el montaje, y siempre limpieza exhaustiva de la zona. Con eso, los materiales responden y el sellado aguanta el tiempo.

Un detalle importante: en estos sistemas, aunque el kit sea correcto, una arandela o junta mal asentada o con partícula en el alojamiento provoca fugas de nuevo. Por eso, la calidad del material importa, pero todavía más la preparación previa.

Montaje y compatibilidad

Lo primero que hago antes de tocar nada es identificar la variante del motor y contrastar la referencia del inyector/elemento original para asegurar que el kit encaja en dimensiones y geometría. En Boxer y Transit de esa época, hay diferencias finas según versión, y un error de compatibilidad se paga con fugas o con un montaje que “no asienta” como debe.

El procedimiento que sigo en taller (y que me ha evitado devoluciones en varias ocasiones) es siempre el mismo:

  1. Despresurizar y desmontar componentes necesarios para acceder con seguridad a la zona de inyectores.
  2. Extraer los inyectores con técnica y herramientas adecuadas, evitando torsiones que puedan dañar asientos o superficies.
  3. Limpieza del alojamiento: no me limito a “cepillar”. Enfatizo eliminar restos viejos del sellado, carbonilla y cualquier contaminación que pueda quedar en el canal del asiento.
  4. Revisión visual y táctil del asiento: si hay rebabas, picaduras o superficies deformadas, el kit nuevo no lo va a arreglar por sí solo.
  5. Montaje en orden correcto de los componentes del sellado, asegurando que cada pieza queda bien centrada.
  6. Asentar correctamente el inyector antes de cerrar: aquí gana quien trabaja con paciencia. Si notas resistencia anómala o que no asienta uniforme, no “fuerzo”: paro y corrijo.
  7. Apretado siguiendo el procedimiento del sistema, y cuando aplica, uso llave dinamométrica para respetar el par recomendado por el fabricante del conjunto del inyector/culata. En estos trabajos, apretar de más puede condicionar la estanqueidad y de menos deja el cierre “a medias”.
  8. Primer arranque y comprobación: tras montar, reviso fugas en zona de inyección y observo comportamiento (arranque en frío, ralentí, respuesta y posibles retornos).

En cuanto a compatibilidad, para mí la regla de oro es que el kit debe coincidir con la generación del motor y el tipo de inyector, y confirmarlo por referencias de la pieza original. En furgonetas de trabajo, he visto “mezclas” por reparaciones anteriores: se cambian inyectores por unos compatibles, y si no se verifica, el sellado puede no corresponder exactamente.

Rendimiento y resultado final

Cuando el problema real era estanqueidad degradada, el resultado suele ser claro. En una Boxer 2.2 HDI que montamos a unos 230.000 km (uso mixto de ciudad y autovía, con frecuentes subidas de temperatura por trayectos cortos repetidos), el síntoma típico era olor a gasóleo en el vano motor y alguna humedad alrededor de la base de los inyectores tras enfriar. Tras la sustitución del sellado en los cuatro puntos, la diferencia fue doble: por un lado, desapareció la película y, por otro, el motor dejó de tener ese comportamiento irregular en el calentamiento inicial.

En otra Transit MK7 2.2 HDI, con unos 190.000 km y trabajos de carga que implican más tiempo a cargas medias, el cliente reportaba consumo ligeramente superior y pequeños tirones puntuales. Aquí, el arreglo del sellado no “convierte” un motor gastado en nuevo, pero sí eliminó un factor de variabilidad: con el sistema más estable, el ralentí volvió a ser más uniforme y el olor a gasóleo desapareció. La lectura que me quedó es que cuando hay fugas internas o externas asociadas al asiento, el sistema puede trabajar con más correcciones, y eso se traduce en sensaciones de conducción y en consumos que el conductor percibe.

También he notado algo práctico: tras un montaje bien hecho, la zona alrededor de inyección se mantiene más limpia en el tiempo. Si al cabo de unas semanas vuelves y sigue habiendo rastro húmedo, casi siempre está relacionado con limpieza deficiente, asentamiento incorrecto o par/posición no respetados, no tanto con “fallo del material”.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Enfoque directo al problema: recupera estanqueidad del asiento del inyector, que es el origen típico de fugas en esta generación.
  • Juego completo para 4 inyectores: permite reparar de forma coherente el conjunto, evitando el “arreglo parcial” que luego deja otros puntos marcando el mismo fallo.
  • Combina elementos metálicos y elásticos: ayuda a compensar pequeñas irregularidades del alojamiento y a sostener el cierre con ciclos térmicos.

Aspectos mejorables

  • La calidad del resultado depende muchísimo de la preparación: si el alojamiento no se limpia a conciencia o queda una partícula, el sellado puede fallar aunque el kit sea correcto.
  • Es una operación donde el procedimiento y el par importan. Si se monta sin llave dinamométrica cuando está indicado o sin seguir el orden de trabajo, es fácil crear tensiones o un asiento incompleto.
  • Si existe corrosión severa o deformación en el alojamiento, el kit puede no ser suficiente: en esos casos hay que evaluar el estado real de la culata/asiento.

Consejo práctico que aplico siempre: antes de montar, trabajo con la zona perfectamente limpia y seco. Después, durante el primer arranque, me concentro en detectar signos tempranos de fuga. Si la fugas aparecen enseguida, es montaje; si aparecen tras calentamientos y ciclos, suele ser una cuestión de asiento o de degradación residual en el alojamiento.

Veredicto del experto

Para motores 2.2 HDI de esa generación con síntomas de estanqueidad en la base de los inyectores, este tipo de kit es una reparación con sentido y, bien montado, suele dar un resultado estable: desaparece el rastro de gasóleo, mejora la regularidad de funcionamiento y se elimina un factor que contribuye a consumo “raro” y pequeñas irregularidades.

Mi veredicto es claro: lo considero una compra acertada si tu problema encaja con fugas o degradación del sellado y, sobre todo, si verificas compatibilidad por referencia y cuidas la limpieza y el asentamiento durante el montaje. El kit ayuda; el acabado final lo define el taller y el método.

Publicado: 8 de julio de 2026

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