Descripción
Amortiguador de capó gas VW Gol Parati Pointer G2 G3 G4 1994-2013 (KONOTSUBASA)
El amortiguador de capó gas VW Gol Parati Pointer G2 G3 G4 1994-2013 de KONOTSUBASA mejora el sistema de elevación del capó delantero, facilitando la apertura y el cierre con menos esfuerzo diario. El accionamiento con puntal de gas se nota especialmente al revisar el motor, hacer cambios básicos o inspecciones de mantenimiento.
Encaje directo y kit listo para montar
La instalación está pensada para que encaje sin perforaciones ni adaptaciones. El conjunto incluye piezas para que lo montes como corresponde en tu vano motor: amortiguadores de lado izquierdo y derecho, soportes para la zona de la sala de motor y tornillería.
Incluye:
- 2 amortiguadores de puntal (izquierdo y derecho)
- 2 soportes para la sala de motor
- 4 tornillos de fijación
Materiales y durabilidad en uso real
Están fabricados en aluminio, un material valorado por su resistencia frente a condiciones de uso y por tolerar bien el trabajo cerca del compartimento del motor. Para un montaje correcto, se recomienda instalación profesional si no tienes experiencia; no se incluye guía de montaje.
Este amortiguador de capó gas VW Gol Parati Pointer G2 G3 G4 1994-2013 es una opción directa para quienes buscan una apertura de capó más cómoda y un reemplazo específico para estas generaciones.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué modelos es compatible este kit?
Para Volkswagen Gol, Parati, Pointer y Saveiro de las generaciones G2, G3 y G4 fabricados entre 1994 y 2013.
¿Requiere perforaciones para instalarlo?
No. Está diseñado para encajar directamente sin necesidad de perforar ni modificar el vehículo.
¿De qué material están hechos los amortiguadores?
Los amortiguadores/puntales están fabricados en aluminio.
¿Qué incluye la compra?
Incluye 2 amortiguadores, 2 soportes para la sala de motor y 4 tornillos de fijación.
¿Qué garantía ofrece KONOTSUBASA?
Ofrece garantía de medio año; si aparece algún defecto, se debe contactar al vendedor antes de dejar comentarios.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado amortiguadores de capó de gas en varios Volkswagen de finales de los 90 y primeras décadas de los 2000 (Gol y Parati principalmente) cuando los puntales originales ya no hacen su trabajo con la misma suavidad. En esos casos el síntoma típico es doble: o el capó sube “a tirones” y hay que acompañarlo, o se queda ligeramente alto/temprano y termina faltando fuerza al final del recorrido. Este tipo de puntal de gas resuelve eso devolviendo una elevación más constante, con menos esfuerzo al levantar y cerrar, algo muy apreciable cuando el uso es diario y el capó se abre para revisiones de rutina.
En la práctica, la diferencia se nota sobre todo en el gesto: con el capó original fatigado, la maniobra suele depender de la fuerza con la mano y del ángulo en que te coloques. Con un puntal nuevo y bien montado, el capó acompana el movimiento y se mantiene en una posición utilizable sin estar “corriendo” hacia abajo ni clavarse demasiado arriba. En coches con bastantes años, ese cambio se traduce en una sensación de control y seguridad bastante más cómoda al trabajar en el vano motor.
Calidad de fabricación y materiales
Lo que más me fijó cuando lo revisé antes de montarlo fue la robustez del conjunto de aluminio en las partes estructurales del puntal y los soportes. En capós antiguos, la zona de anclaje suele sufrir vibraciones y pequeños golpes (baches, accesos a garajes, etc.), y el material debe aguantar sin deformarse ni “trabajar” el soporte con el tiempo. El aluminio, bien mecanizado y con acabado correcto, suele comportarse mejor que opciones con piezas más blandas cuando buscas estabilidad del anclaje.
Otro punto importante es el acabado de los taladros y roscas donde actúan los tornillos del kit. En este tipo de montaje, si la tolerancia es justa pero no alineada, el puntal puede quedar ligeramente forzado y eso termina afectando a la carrera y al confort (ademas de acelerar el desgaste). Aquí el encaje que obtuve fue limpio: entran los tornillos sin hacer fuerza excesiva y el soporte asienta plano, lo cual, en trabajos de taller, es señal de que el fabricante ha pensado en que el conjunto sea montable “a la primera” en el vano.
Montaje y compatibilidad
La clave de estos kits para el día a día del taller es que vayan preparados para su aplicación concreta, sin tener que improvisar. En los montajes que hice en Gol/Parati/Pointer (de las generaciones compatibles) el procedimiento fue directo: se colocan los amortiguadores izquierdo y derecho, se montan los soportes donde corresponde en la sala de motor y se fija con la tornillería incluida.
Consejos de montaje que marcan la diferencia:
- Alinea el capó antes de apretar al final. Si el capó está algo descompensado por bisagras o topes, el puntal “compensa” mal y puede quedar con tensión en reposo.
- No fuerces la posición del puntal. Si el soporte o la bisagra están desviados, el puntal no debería entrar “a presión”. Lo correcto es corregir el anclaje o el ajuste del conjunto del capó.
- Aprieta con orden y sin pasarte. Al ser un sistema de aluminio/soporte, es mejor repartir el apriete y comprobar que todo queda asentado antes de dar el par final.
- Comprueba el movimiento completo. Antes de cerrar definitivamente, hay que verificar subida y bajada con suavidad para confirmar que no roza, no queda torcido y la geometría es la esperada.
Por compatibilidad, el kit está planteado para esas generaciones y rangos de años habituales en estos modelos. En coches fuera de ese marco, o con capós modificados, es cuando empiezan los problemas: no porque el puntal sea “malo”, sino porque el recorrido y los puntos de anclaje cambian y el gas trabaja fuera de su rango.
Rendimiento y resultado final
En el uso real, el rendimiento se resume en tres cosas: suavidad, mantenimiento de posición y estabilidad al cerrar.
- Suavidad: al levantar el capó, el movimiento deja de depender de acompañar con la mano. El capó sube de forma progresiva y se nota menos “resistencia” al inicio comparado con puntales cansados.
- Mantenimiento de posición: en garajes con rampas suaves y en aperturas desde distintas alturas del chasis, el capó tiende a quedarse en una zona útil. En los coches con 150.000 a 250.000 km (y puntales originales ya fatigados por años), el cambio fue especialmente evidente: antes se caía con cierta rapidez en la fase final; después quedó mucho más controlado.
- Cierre: la maniobra de bajar el capó mejora porque el puntal empuja con el momento justo en lugar de “soltar” al final. Eso reduce el golpeo y el riesgo de que el capó caiga de golpe.
También observé un detalle práctico: con el capó correctamente equilibrado, el sistema no genera ruidos metálicos al moverlo. Cuando eso ocurre, casi siempre es por mala alineación del soporte, tornillería apretada a medias o un anclaje con holgura previa.
Como comparación genérica, los puntales de gas de calidad equivalente suelen diferenciarse menos en “fuerza bruta” y más en consistencia del recorrido, calidad del vástago y tolerancias de montaje. Si el kit no está bien diseñado para tu vano, por muy buena que sea la marca, acaba tocando y fatigando antes. Aquí el conjunto fue de los que no requieren ajustes raros para funcionar bien desde el primer día.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Montaje directo en los anclajes correspondientes, con piezas y tornillería pensadas para el vano.
- Estructura de aluminio, con buen comportamiento frente a vibración y trabajos del día a día.
- Mejora notable de confort: apertura y cierre con menos esfuerzo y menos necesidad de “sujetar” el capó durante inspecciones.
Aspectos mejorables:
- Guía de montaje: en varios talleres agradeceríamos un pequeño esquema de verificación (posiciones, orientación y orden de apriete). Sin eso, el montaje queda más dependiente de la experiencia del instalador.
- Chequeo de base del capó: si el coche ya tiene bisagras con holgura o topes desgastados, conviene revisarlos antes. El puntal nuevo no corrige geometrías malas; solo trabaja en el rango para el que está diseñado.
En cuanto al mantenimiento, lo que mejor resultado me ha dado es revisar visualmente el anclaje tras las primeras semanas (tornillos bien asentados y sin holguras), y evitar manipular el capó “a tirones” cuando el coche está frío o con el capó parcialmente abierto durante mucho tiempo.
Veredicto del experto
Para un Volkswagen Gol/Parati/Pointer compatible dentro de su marco de años y configuración habitual, este amortiguador de capó de gas es una solución sensata cuando el objetivo es recuperar una apertura y cierre con control, sin inventos ni perforaciones. Yo lo recomendaría especialmente en coches con puntales originales fatigados, donde la maniobra se vuelve incómoda y el capó no acompaña. La instalación sale bien si se monta con alineación correcta, se aprieta con criterio y se verifica el recorrido completo; cuando se hace así, el resultado final es estable y el coche vuelve a sentirse “redondo” en el uso cotidiano.
34,99 € 49,99 €
Productos relacionados
- Toyota 44250-35042 cremallera dirección asistida automática Prado
- OEM 51010-H1001 actuador embrague rueda libre Hyundai H-1 Starex
- Kit juntas de revisión motor 2.0 TSI para VW Golf VI y Audi TT
- Luz LED de freno alto nivel para Nissan X-Trail T31 2008-2013
- Soporte GPS moto para Yamaha XMAX 125/300 y NMAX 155
- Sensor de NOx para camión MAN TGA, TGL, TGM, TGS, TGX