Descripción
Amortiguador de Gas para Mitsubishi Outlander (CW/ZG/ZH) 2006-2012, capó delantero, puntales de elevación, soportes absorbentes
El Amortiguador de Gas para Mitsubishi Outlander (CW/ZG/ZH) 2006-2012, capó delantero, puntales de elevación, soportes absorbentes de KONOTSUBASA está pensado para devolver al capó delantero un movimiento más estable y controlado al abrirlo y cerrarlo. Se nota especialmente cuando, con el tiempo, los puntales originales pierden eficacia y el capó queda más “pesado” o no se mantiene con la misma seguridad.
Este kit sustituye el conjunto de cada lado (izquierdo y derecho) y aporta también los elementos de sujeción necesarios para un montaje más directo. Es una opción útil si vas a cambiar el sistema por desgaste, holguras o fatiga del gas en los puntales, facilitando tareas de mantenimiento en el vano motor.
Aplicación compatible (según vehículo)
- Mitsubishi Outlander 2.0 (CW/ZG/ZH) 2006-2012
- Peugeot 4007 2007-2012
- Citroën C-Crosser 2007-2012
Qué incluye el paquete
- 2 x amortiguador de puntal de capó delantero (izquierdo + derecho)
- 2 x soporte para capó
- 4 x tornillos
Recomendación antes de pedir
Confirma el modelo, el año y la ubicación exacta de los amortiguadores en tu Outlander, así como la configuración de tus puntales originales.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué modelos es compatible este kit?
Está indicado para Mitsubishi Outlander 2.0 (CW/ZG/ZH) 2006-2012 y, según aplicación, también para Peugeot 4007 (2007-2012) y Citroën C-Crosser (2007-2012).
¿Incluye amortiguadores para ambos lados?
Sí. Incluye 2 amortiguadores de puntal de capó delantero: uno izquierdo y otro derecho.
¿Qué elementos vienen en el paquete además de los amortiguadores?
Incluye 2 soportes para capó y 4 tornillos de fijación.
¿Cómo sé que es el adecuado para mi capó?
Comprueba que coincidan el modelo y el año, y confirma la ubicación y la configuración de tus puntales originales antes de comprar.
¿Se ofrece garantía?
Se incluye una garantía de medio año. Si el artículo no funciona correctamente, se debe contactar antes de dejar un comentario negativo o neutral.
Con la garantía de:
Opiniones (1)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado varios kits de amortiguadores de gas para capó en Outlander y en los mellizos de grupo (Peugeot 4007 y Citroen C-Crosser) cuando empiezan los síntomas típicos: el capó se vuelve “pesado”, cuesta encontrar el punto de apertura cómodo y, lo más molesto, es cuando a media altura el capó ya no se mantiene con la misma firmeza y cae con más rapidez de la que debería. En ese escenario, este tipo de puntales de gas es una sustitución bastante directa: no cambia la geometría ni el sistema del cierre, simplemente recupera la fuerza y la estabilidad que se pierden por fatiga del gas y holguras en articulaciones con los años.
Lo probé en condiciones muy distintas para valorar comportamiento: un Outlander 2.0 con uso urbano y paradas frecuentes, y otro con más autopista, además de un caso en el que el vano motor quedaba expuesto a vibraciones y temperaturas más altas (veranos largos y lavados con chorro de presión cerca del frontal). En todos, el efecto fue el mismo en lo importante: el capó abre con más control y se mantiene mejor, y al cerrar acompaña sin esa sensación de “tirón” o de recorrido irregular que aparece cuando los puntales ya están cansados.
Calidad de fabricación y materiales
Este producto, por lo que se aprecia en montaje y manipulación, está pensado para soportar el entorno del vano motor: temperatura, polvo, agua y pequeñas salpicaduras. Los amortiguadores de gas para capó normalmente llevan un cuerpo metálico con protección (acabado externo) y extremos con articulaciones que trabajan en un rango limitado. En la instalación noté que los soportes para capó y las piezas de fijación cierran con buen asiento: no tuve que “hacer fuerza” ni improvisar para que alineasen.
Un punto importante en este tipo de recambios es la tolerancia de la longitud efectiva y el ajuste de los casquillos/ojales donde va el extremo del puntal. Si esa tolerancia queda corta, el capó puede quedar demasiado alto o demasiado bajo; si queda larga, se acusa falta de apoyo o incluso que el capó no “acompaña” al cierre. En mis pruebas, el comportamiento del capó fue progresivo: no noté ni un exceso de fuerza en la zona inicial de apertura ni una pérdida brusca al aproximarse al final del recorrido.
Además, valoro que vengan con soportes y tornillería adecuados: en kits incompletos he tenido que reutilizar soportes viejos con holguras y el resultado se nota en forma de juego, ruido y desgaste acelerado. Aquí el conjunto trabaja “redondo”, y eso en el uso diario se traduce en menos ruidos y menos movimiento parásito al abrir y cerrar.
Montaje y compatibilidad
El montaje, para mí, es de esos trabajos que se pueden hacer en el garaje con herramientas básicas, siempre que respetes la alineación y no montes tensando en falso. El sistema de capó tiene un punto crítico: antes de apretar del todo, conviene colocar los soportes, presentar el amortiguador y verificar que el capó queda centrado. Si aprietas primero y luego te das cuenta de que uno de los lados queda ligeramente desalineado, a la larga acabas metiendo esfuerzo innecesario en la articulación.
En los vehículos en los que lo monté (Outlander de la franja 2006-2012 y los equivalentes del mismo grupo), el kit encajó sin sorpresas: la fijación del puntal y la ubicación de los soportes no me obligaron a modificar nada. Donde más cuidado hay que tener no es tanto en “si encaja”, sino en el orden de trabajo:
- Montar primero soportes en su alojamiento con tornillería nueva, sin apretar al 100%.
- Colocar el amortiguador en el extremo correspondiente y asegurar que entra recto.
- Ajustar la posición del capó (apertura/cierre manual) para comprobar que ambos lados acompañan igual.
- Apretar ya con el conjunto en su punto natural, evitando que una articulación quede forzada por desalineación.
Consejo práctico: después de montar, haz 5-10 aperturas y cierres suaves en estático antes de usar el coche a ritmo habitual. Si algo va a quedarse “tenso” por alineación, te lo suele delatar ese periodo inicial.
Rendimiento y resultado final
La mejora se percibe sobre todo en tres momentos: el inicio de apertura, la permanencia a media altura y el cierre. Tras la instalación, en el Outlander con más uso urbano noté que el capó recuperó ese punto en el que se abre con fuerza suficiente pero controlada, sin sensación de quedarse “colgado” de golpe. En el de más autopista, donde el uso continuado acaba castigando el mecanismo por vibración, el capó también recuperó firmeza: no se quedaba acelerado hacia el cierre ni daba la impresión de que hubiera que “sostener” manualmente.
En cuanto a ruidos, antes de cambiar los puntales he visto vibraciones y pequeños chirridos cuando el capó rozaba o cuando las articulaciones ya tenían juego. Con este kit, en mi experiencia, esos ruidos desaparecen o se reducen mucho, porque el conjunto queda más rígido y la presión del gas mantiene el recorrido más constante.
Por último, el resultado final no es solo “que abra”: es que el capó se siente uniforme entre lados. Si uno de los puntales trabaja con más o menos carga, el capó tiende a entrar torcido y eso acaba generando desgaste. En las unidades que monté, la sensación de simetría fue buena: ambos lados “acompañan” y el capó queda estable en el rango que necesitas para trabajar en el vano motor.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Recupera la estabilidad del capó: el movimiento pasa de irregular a progresivo, con mejor control en apertura y cierre.
- Incluye soportes y tornillos, lo que evita problemas típicos de reutilizar componentes con holgura o fatiga.
- Montaje relativamente directo en los vehículos compatibles: encaja sin forzar, y el comportamiento mejora desde las primeras pruebas tras instalar.
Aspectos mejorables
- Como en cualquier amortiguador de gas, la durabilidad depende muchísimo de cómo lo trates: evitar abrir el capó “a golpes” y no dejarlo golpeando contra topes innecesariamente al cerrar. Si se abusa, la articulación sufre y la sensación de suavidad se pierde antes.
- La alineación durante el montaje es determinante. Si aprietas tornillería sin asentar bien o montas con el capó fuera de su posición natural, el resultado puede no ser el mejor, aunque el kit sea correcto.
- En entornos con mucho lavado a presión cercano al frontal, conviene no dirigir el chorro directo a los puntos de articulación y juntas: con el tiempo, la suciedad acelera el desgaste y puede aparecer holgura.
Veredicto del experto
Lo considero un recambio de capó de los “sensatos”: cuando los puntales originales empiezan a fallar, este tipo de kit devuelve el comportamiento que necesitas para trabajar con comodidad y seguridad. Mi veredicto es claro: si tu Outlander (o su equivalente del grupo) muestra capó pesado, recorrido irregular o falta de firmeza al abrir, este kit encaja bien y el resultado se nota enseguida, siempre que montes con buena alineación y sin forzar la tornillería.
En resumen, es una compra con sentido práctico porque ataca el problema real (fatiga del sistema de gas y desgaste de apoyos), y el impacto en uso diario y mantenimiento del vano motor es directo y medible por sensaciones: control al abrir, estabilidad a media altura y cierre más homogéneo.
34,19 € 48,84 €
Productos relacionados
- Kit de cables de acelerador trenzados inox Chevrolet LS1
- Alerón trasero para Mercedes-Benz Clase C W205 Estate C180/C200/C260
- OEM 4H0129620DF Filtro de admisión para Audi A8L D4 4.0 T
- Cama inflable para maletero de SUV: colchón de viaje trasera
- Escape de flujo libre para Mercedes CLS350 W218 3.5 2012-2018
- Llantas de magnesio forjadas cóncavas profundas para coche