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AJ84575 Bujías de iridio y platino para Land Rover Discovery II 4.0

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Descripción

CaracterísticaDetalle
TipoIFR5N10
Diámetro rosca14 mm
Longitud rosca19 mm
Llave requerida16 mm
Par de apriete25–30 Nm
Referencias OEAJ84575, C2A1535, LR005253, 4550157, 7866

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Opiniones de clientes que compraron este producto

P***v BG
7/25/2025
5/5
Variante: Color:8pcs

Análisis de Experto

L
Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

La IFR5N10 es una bujía de encendido de especificación equivalente a equipo original, orientada principalmente a motores de gasolina que requieren rosca M14 x 1,25, alcance de 19 mm y hexágono de 16 mm. Su configuración utiliza un electrodo central de iridio de tipo fino y un electrodo de masa con protección de platino, una combinación pensada para mantener una chispa estable y reducir el desgaste a largo plazo.

En las aplicaciones en las que la he valorado, como determinados Jaguar XF, Land Rover LR3, Range Rover Sport y Range Rover de gasolina, la elección correcta de la referencia es más importante que buscar una bujía aparentemente similar. El diámetro, la longitud de rosca, el grado térmico y la posición del electrodo deben coincidir con los requisitos del motor. No la montaría únicamente porque comparta una rosca de 14 mm con otra bujía.

Calidad de fabricación y materiales

La fabricación transmite un enfoque claramente orientado a primer equipo. El electrodo central de iridio tiene un diseño fino, con un diámetro aproximado de 0,6 mm y una separación nominal de 1,0 mm. Esta geometría necesita menos tensión para iniciar el arco que una bujía convencional con electrodo de níquel más grueso, algo que se nota especialmente durante los arranques en frío y cuando la batería o las bobinas no están en su mejor momento.

El aislador cerámico ofrece buen acabado exterior y las nervaduras superiores ayudan a evitar derivaciones eléctricas por la superficie. También incorpora resistencia interna de 5 kOhm, adecuada para reducir interferencias en sistemas de encendido modernos sin perjudicar el funcionamiento normal de las bobinas.

La arandela de estanqueidad es del tipo aplastable. En una inspección antes del montaje conviene comprobar que no esté deformada, que la cerámica no presente golpes y que el electrodo de masa conserve una separación uniforme. En las unidades revisadas, el acabado del cuerpo metálico y del recubrimiento anticorrosión resulta correcto para trabajar en compartimentos donde hay humedad y cambios térmicos frecuentes.

Montaje y compatibilidad

El montaje es sencillo si el acceso a las culatas no está condicionado por colectores, bobinas o elementos del sistema de admisión. Se utiliza una llave de bujías de 16 mm, preferiblemente con retención de goma o imán, y conviene emplear una extensión articulada solo cuando sea imprescindible para no introducir la bujía inclinada.

Antes de roscar, limpio el alojamiento con aire comprimido y hago girar la bujía a mano varias vueltas. Si la rosca ofrece resistencia desde el principio, la retiro y reviso la alineación. Una culata de aluminio puede dañarse con facilidad si se fuerza la entrada. El par de apriete indicado se sitúa entre 25 y 30 Nm; en una culata de aluminio prefiero utilizar una dinamométrica y no superar ese margen. Las referencias cruzadas habituales incluyen AJ84575, C2A1535, LR005253, 4550157 y 7866, aunque siempre verifico la aplicación exacta por motor y año.

No recomiendo aplicar grasa de cobre ni pasta antigripante en la rosca salvo que el fabricante del motor lo especifique. Estos productos pueden alterar el par real de apriete. También evito corregir la separación golpeando el electrodo de masa: el iridio es resistente al desgaste, pero su punta fina puede dañarse si se manipula con herramientas convencionales.

Rendimiento y resultado final

En motores que funcionan correctamente, el cambio no convierte el coche en un vehículo más potente, pero sí puede recuperar suavidad cuando las bujías anteriores presentan desgaste, depósitos o una separación excesiva. En una aplicación V8 de Jaguar o Land Rover, el resultado esperable tras montar un juego completo es un ralentí más uniforme, menos titubeo al acelerar desde bajas revoluciones y arranques más consistentes en frío.

La diferencia frente a una bujía convencional de níquel se aprecia sobre todo en la estabilidad de la chispa y en la conservación de la separación durante más kilómetros. No atribuiría a la bujía una reducción concreta del consumo sin comprobar previamente correcciones de combustible, estado de las bobinas, sondas lambda, presión de combustible y compresión. Una bujía nueva puede mejorar el funcionamiento, pero no compensa una bobina fatigada o un inyector desequilibrado.

Para uso diario, carretera y conducción exigente ocasional, el grado térmico 5 y la configuración resistiva ofrecen un equilibrio razonable dentro de las aplicaciones para las que está especificada. No la consideraría una elección universal para motores modificados, sobrealimentados o con cambios importantes de presión de soplado sin confirmar antes el grado térmico y la separación recomendados.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Electrodo central fino de iridio, con buena capacidad de ignición.
  • Electrodo de masa protegido con material de mayor resistencia al desgaste.
  • Rosca, alcance y hexágono habituales en distintas aplicaciones Jaguar y Land Rover.
  • Resistencia interna de 5 kOhm compatible con sistemas de encendido modernos.
  • Montaje directo cuando la referencia coincide exactamente con el motor.
  • Mejor conservación de la separación que una bujía convencional.

Aspectos mejorables:

  • El precio suele ser superior al de una bujía de níquel, aunque la duración puede compensarlo.
  • La punta de iridio exige cuidado durante la manipulación y la comprobación de la separación.
  • Las referencias equivalentes no garantizan por sí solas la compatibilidad.
  • El acceso a algunas culatas puede hacer que el trabajo sea bastante más laborioso que el simple cambio de bujías.

Veredicto del experto

Considero la IFR5N10 una opción sólida para sustituir la bujía original en los motores que realmente utilizan esta especificación. Su construcción, el electrodo fino de iridio y la resistencia integrada ofrecen un funcionamiento estable sin recurrir a soluciones de competición innecesarias. Frente a alternativas convencionales, aporta mayor margen de duración y una chispa más consistente, pero no produce ganancias de potencia por sí misma.

La compraría para un mantenimiento preventivo de un Jaguar o Land Rover compatible, siempre comprobando el código de motor, la separación y el par de apriete. Un montaje limpio, sin forzar la rosca y con la dinamométrica correctamente ajustada, es tan importante como la calidad de la propia bujía.

Publicado: 29 de septiembre de 2026

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