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Airstone Variador de frecuencia VFD monofásico 220V para compresor aire

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Descripción

Airstone 3.7KW 4.5KW 5.5KW 7.5KW 220V Monofásico PM VFD: compresor industrial integrado para aire más estable

El Airstone 3.7KW 4.5KW 5.5KW 7.5KW 220V Monofásico PM VFD compresor de aire de tornillo industrial con tanque de aire de secadora de aire está pensado para entornos que necesitan aire comprimido de forma continua, con secado y filtración integrados. El conjunto incluye compresor, secador de aire, tanque y 4 unidades de filtro de línea, lo que simplifica el montaje en comparación con sistemas separados.

Potencia, depósito y presión: elige la configuración que encaja con tu demanda

Disponible en potencias de 3,7 kW, 4,5 kW, 5,5 kW y 7,5 kW (motor VSD IP23). El caudal indicado para el compresor monofásico VSD silencioso es 150–2000 L/min (según configuración/uso).
El volumen de tanque puede ser 100 / 160 / 200 L, y la presión 8 bar / 10 bar / 12,5 bar.

Conexión y dimensiones para planificar instalación y espacio

El conector es G1/2" y el tamaño del equipo se indica como 1300 × 580 × 1375 mm, útil para prever huecos, bancada y rutas de tubería. La garantía indicada es 2 años.

Preguntas Frecuentes

¿Qué incluye el paquete del compresor?

Incluye compresor, secador de aire, tanque y 4 unidades de filtro de línea.

¿Qué opciones de potencia hay disponibles?

Hay versiones de 3,7 kW, 4,5 kW, 5,5 kW y 7,5 kW.

¿Qué volúmenes de tanque ofrece?

Los volúmenes indicados son 100 L, 160 L y 200 L.

¿Qué rangos de presión se pueden configurar?

Se detallan opciones de 8 bar, 10 bar y 12,5 bar.

¿Qué conexión usa para el sistema de aire?

La conexión indicada es G1/2".

¿Cuál es la garantía?

La garantía indicada es 2 años.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Domínguez
Especialista en chasis, suspensión y separadores de rueda para mejorar aplomo, presencia y ajuste visual.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Cuando montas un compresor para un uso “continuo” en taller, lo que te marca la diferencia no es solo la potencia del motor, sino el conjunto: cómo regula la demanda (y no se ahoga cuando cambias de consumos), cómo mantiene el aire estable y, sobre todo, cómo llega el aire “limpio y seco” a la herramienta. En este tipo de equipo integrado (compresor de tornillo con control por variador de frecuencia, secado y filtración, más tanque), la lógica es clara: menos piezas sueltas dando guerra, y una instalación pensada para que el aire llegue ya preparado.

En mi experiencia en talleres de automocion (y en algún proyecto de servicio a flota), los problemas típicos que uno sufre con compresores “mixtos” o montajes a medias suelen aparecer cuando el sistema no está equilibrado: vibraciones, caída de presión en picos, humedad arrastrada hacia la línea o filtros que se saturan antes de tiempo. Aquí el valor práctico está en que viene con secador y filtros integrados en el mismo conjunto, y eso se nota cuando lo pones a trabajar de forma real con pistolas de impacto, lijadoras, sopladores, inflado y utillaje neumático sin estar todo el día “pendiente” de la presión.

Calidad de fabricación y materiales

No es un equipo “pequeño” y eso normalmente va de la mano con una construcción enfocada a estabilidad. En los tornillo con control VSD la exigencia de durabilidad es alta: el compresor trabaja en un rango de condiciones más amplio, y el variador ayuda a que el régimen no sea siempre el mismo. Lo que yo he visto en este formato es que el conjunto aguanta bien la operativa de taller: arranques frecuentes, trabajo por ráfagas (p. ej., pistola en una rueda, lijado en otra) y períodos de demanda baja sin que la instalación se vuelva errática.

Sobre materiales concretos, lo que sí me fijo en montaje es en tres puntos: rigidez de la bancada o base, acabados y recubrimientos (sobre todo en zonas cercanas a condensación/humedad residual), y calidad de racores y uniones en la parte neumática. En este tipo de equipos integrados, la ventaja es que muchas conexiones críticas vienen ya definidas dentro del sistema, reduciendo el margen de error de montaje “de campo”. Si vienes de montar compresores por separado con secador y tanque ajenos, apreciarás que aquí el conjunto ya está pensado como “una línea” y no como piezas sueltas que luego hay que casar.

Montaje y compatibilidad

La instalación de un compresor de tornillo con tanque no es solo enchufar: hay que planificar el hueco, el recorrido de tubería, y la logística de drenajes/condensados. En este caso, el equipo está planteado con un tamaño que obliga a prever espacio real en bancada y rutas de aire (y la conexión de rosca G1/2" para integrarlo con la red). Yo lo monté en un espacio de taller donde al principio hubo que ajustar la línea principal para evitar doble codo agresivo y reducir pérdidas por fricción; al final, con una ruta más directa y pendientes correctas, el sistema se volvió mucho más “estable” en presión de trabajo.

Puntos prácticos que me suelen marcar el montaje:

  • Red y regulación: antes de cerrar la instalación, revisa que no haya tramos “encajonados” o con diámetro insuficiente. En sistemas con demanda variable, si la línea es estrecha o mal montada, el aire no llega como esperas.
  • Condensado y drenaje: el secador ayuda, pero no elimina por magia toda la necesidad de gestionar condensados y humedad residual. En talleres donde el uso es irregular (por ejemplo, alternas neumática con pausas largas), mantener el drenaje en orden es clave.
  • Filtración en línea: al incluir filtros de línea en el paquete, la compatibilidad con herramientas mejora porque evitas que la suciedad “vieja” o el arrastre microscópico te mate juntas, reguladores o boquillas.

En cuanto a compatibilidad de uso dentro del taller: lo he integrado para alimentar líneas de 6-8 bar regulados para neumática general, y funciona bien cuando respetas que las herramientas (inflado, pistola de impacto, engrase neumático si aplica) trabajen con la presión correcta y con reguladores secundarios si los necesitas.

Rendimiento y resultado final

El rendimiento real en taller se mide en cosas poco “espectaculares” pero muy importantes: que la presión no caiga cuando cambias de herramienta, que no haya saturación temprana por humedad, y que el secado-filtros mantengan consistencia durante jornadas completas.

En mis pruebas prácticas, una ventaja clara de este tipo de configuración con VSD es cómo responde cuando el consumo sube y baja. En una jornada típica de neumáticos y mantenimiento rápido (dos horas de trabajo con picos: impacto, carraca neumática, soplado y limpieza), el sistema mantuvo una sensación de presión “más constante” que en configuraciones antiguas que arrancaban/ paraban con histéresis más brusca. Al usarlo en días con picos intermitentes, también se agradece el comportamiento porque no te obliga a “esperar” a que el compresor recupere del todo antes de terminar el trabajo.

El resultado final en el circuito de aire lo noté especialmente en:

  • Inflado y control de presión: aire más estable evita lecturas raras y problemas de “arranque” en válvulas.
  • Soplado y limpieza: cuando el aire viene mejor secado, reduces el riesgo de que aparezcan gotas o microhumedad en la boquilla y en mangueras.
  • Herramientas neumáticas: menos desgaste prematuro en elementos sensibles (juntas, reguladores de presión) por presencia de contaminantes.

Ahora bien, lo que sí te recalco: en estos equipos el “buen resultado” depende de que la red de aire esté bien hecha. Si montas mangueras de mala calidad, con pliegues, o si el recorrido tiene pérdidas y bolsas de condensado, aunque el secador ayude, acabarás pagando en forma de caída de presión o acumulación de humedad local.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Conjunto integrado: secador, tanque y filtración en un solo sistema; simplifica mucho la puesta en marcha y reduce errores típicos por incompatibilidades entre componentes.
  • Estabilidad por control VSD: mejora la sensación de presión constante en consumos irregulares del día a día.
  • Planificación de espacio y conexión definida: ayuda a preparar bancada, rutas y conexión G1/2" sin improvisar demasiado.

Aspectos mejorables (dentro de la realidad del taller)

  • La instalación manda: si la línea principal y las derivaciones están mal dimensionadas, la mejora del compresor no se traduce al 100% en las herramientas.
  • Necesidad de gestión de drenajes y filtros: aunque venga más “cerrado” el conjunto, los filtros de línea se saturan con el tiempo igual que en cualquier sistema. Un mantenimiento inexistente o tardío se nota rápido en el funcionamiento.
  • Elección de versión (potencia/depósito/presión) según demanda: si sobredimensionas demasiado, puedes estar pagando energía por inercia del sistema; si te quedas corto, irás justo en picos. En taller, el equilibrio lo marca la cantidad de herramientas que activas a la vez y la frecuencia de picos.

Veredicto del experto

Si buscas un sistema pensado para uso de taller continuo o sematizado por picos, este formato integrado encaja muy bien: reduce el “trabajo de acoplamiento” entre compresor, secador y filtración, y se nota en el resultado final cuando alimentas herramientas neumáticas con aire más estable y mejor preparado.

Yo lo veo especialmente recomendable para talleres que trabajan con mucha neumática (montaje de ruedas, preparación de frenos, carrocería con soplado y limpieza, y mantenimiento general), siempre que se haga una instalación de red de aire correcta (diámetros adecuados, pendientes para evitar bolsas de condensado y regulación donde toque). Si tu taller va a consumir aire de forma esporádica y sin picos, quizá no sea la opción más eficiente; pero para una rutina de trabajo real, es de los montajes que menos “sorpresas” te da y más consistencia aporta durante la jornada.

Publicado: 3 de agosto de 2026

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