Descripción
SENSOR LAMBDA de OXÍGENO O2 de banda ancha INNOVAR CAT PRE delantero 5 cables LSU 4,9 70CM
El SENSOR LAMBDA de OXÍGENO O2 de banda ancha INNOVAR CAT PRE delantero 5 cables LSU 4,9 70CM 0258017238, A 00854423018, 22693-5DC0A (WEIDA AUTO PARTS) está diseñado para leer el nivel de oxígeno en los gases de escape y ayudar a la gestión del motor a mantener una combustión estable. Es una opción práctica cuando aparece testigo de avería por sonda lambda o cuando el sistema necesita una señal fiable aguas arriba del catalizador.
En la sustitución, la clave suele ser el ajuste correcto a la ubicación delantera (PRE) y que el conector y el número de cables coincidan: este modelo es de 5 cables y longitud de cable 70 cm, pensado para montajes donde el recorrido debe encajar sin forzar el mazo.
Compatibilidad por referencia: apóyate en los códigos 0258017238, A 00854423018 y 22693-5DC0A para asegurar que corresponde a tu vehículo y a su configuración de sonda de banda ancha.
Al elegir este SENSOR LAMBDA de OXÍGENO O2 de banda ancha INNOVAR CAT PRE delantero 5 cables LSU 4,9 70CM 0258017238, A 00854423018, 22693-5DC0A, optimizas la sustitución por coincidencia de especificación y posición, evitando montajes incorrectos que pueden alargar el problema.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué posición del escape es este sensor?
Es delantero “PRE”, es decir, para el punto previo al catalizador.
¿Qué significa que sea de “banda ancha” y 5 cables?
Indica que es una sonda de banda ancha y que incluye 5 cables, con la electrónica asociada a ese tipo de lectura.
¿Cómo verifico que es compatible con mi coche?
Comprueba que los códigos del producto (0258017238, A 00854423018, 22693-5DC0A) coincidan con los de tu recambio/OEM.
¿La longitud de 70 cm es importante?
Sí: el 70 cm ayuda a que el cableado llegue sin tensión al punto de conexión, según el recorrido del vehículo.
¿Requiere algún cuidado especial al instalar?
Evita forzar el mazo y asegúrate de un montaje firme según el procedimiento del fabricante para sensores lambda.
¿Qué pasa si instalo una sonda que no es la correcta?
Puede no proporcionar la señal esperada y persistir el fallo en el sistema de control de emisiones.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Este tipo de sonda lambda de banda ancha (LSU 4.9) en posición delantera PRE trabaja aguas arriba del catalizador y está pensada para que la ECU disponga de una lectura “continua” del oxigeno en gases de escape, en lugar de la conmutación típica de una sonda estrecha. En la práctica, cuando el testigo de avería va ligado a la lambda PRE o cuando el sistema de emisiones necesita una señal más estable para corregir mezcla, una sustitución por una banda ancha de cinco cables suele ser el camino correcto.
En los talleres se nota rápido que no es un recambio “equivalente” al uso directo de cualquier sonda: la familia LSU 4.9 requiere que la electrónica de lectura sea la adecuada, porque la señal se comporta y se interpreta de forma concreta. En instalaciones que llevan una gestión lambda compatible, una LSU 4.9 bien montada ayuda a que la ECU mantenga una combustión más regular, sobre todo en transitorios (aceleraciones, cambios de carga) y en motores que han empezado a gastar algo de gasolina por correcciones erráticas o por lectura inestable.
Calidad de fabricación y materiales
Lo que me ha convencido siempre de la LSU 4.9 es su enfoque constructivo: es un sensor planar de ZrO2 de doble celda con corriente limitante, y además incorpora calefactor integrado. El fabricante especifica que trabaja con un rango de lambda desde aproximadamente 0,65 hasta aire, con una salida monótona, lo que es clave para que el sistema de control no “salte” en comportamientos. También indica que lleva electrónica dentro del módulo de conector, incluyendo un resistor de ajuste que define la característica del sensor.
A nivel térmico, la durabilidad aquí no va de “aguantar por aguante”, sino de que el elemento está pensado para condiciones severas: se describe una temperatura de funcionamiento continua en torno a 930 °C y un margen mayor para cortos periodos. Esto, en instalación real, se traduce en que el sensor no suele sufrir tanto por “flaquear” térmicamente como otros recambios menos orientados a banda ancha.
Montaje y compatibilidad
Lo primero que reviso cuando voy a montar una LSU 4.9 PRE de 5 cables es que el coche no esté intentando leer la señal con una electrónica incompatible. Bosch Motorsport indica explícitamente que este sensor opera solo en combinación con un circuito/intefaz específico (LSU-IC). Si no hay ese interfaz en la configuración (o si el mazo/caja no corresponde), el motor puede quedarse con lecturas incorrectas, fallos intermitentes o el testigo persistente.
Dicho esto, en el montaje “mecánico” hay tres puntos que siempre cuidan el resultado:
- Posición PRE: debe estar en el punto del escape antes del catalizador. Si se monta donde no toca (por ejemplo, cerca del catalizador pero no en la zona que la ECU espera), la lectura pierde sentido y las correcciones no serán coherentes.
- Rosca y apriete: este tipo de LSU 4.9 está documentada con rosca M18x1.5 y un par de apriete recomendado de 40 a 60 Nm. No conviene pasarse ni quedarse corto: con poco apriete la fuga de gases puede alterar la lectura; con demasiado apriete, el riesgo es dañar rosca o forzar el conjunto.
- Cableado sin tensión y gestión del calor: el cableado de unos 70 cm suele venir justo para que el mazo llegue sin forzar. Yo lo marco para que no quede “tirante” al mover motor/caja de cambios, y lo aseguro con bridas que no rocen sobre metal sin protección. Una mala ruta acaba en roturas por vibración o en aislamiento fatigado.
Consejo práctico: antes de atornillar, suelo limpiar la rosca del escape y comprobar que el asiento (si existe) no tiene deformaciones o “picaduras” por corrosión avanzada. Si el sensor antiguo ha venido soldado por temperatura, el error típico es meter palanca y cargar la rosca del colector; mejor paciencia y método.
Rendimiento y resultado final
Donde más se nota una banda ancha bien implementada es en la estabilidad de mezcla. En vehículos con kilómetros ya encima (típicamente 150.000 a 250.000 km, y a menudo con trayectos mixtos y algún uso urbano), he visto que cuando la lambda PRE empieza a dar lecturas pobres por envejecimiento del elemento o por la calefacción, el motor entra en un patrón de correcciones más “nerviosas”: ralentí menos redondo, respuesta algo más plana y, en algunos casos, consumo ligeramente por encima por compensaciones de la ECU.
Con una LSU 4.9 correcta, el patrón suele cambiar a algo más controlado: la ECU dispone de una lectura con mejor resolución en todo el rango útil de lambda. Bosch describe que la LSU 4.9 es capaz de cubrir desde lambda 0,65 hasta aire, y esa amplitud es justamente la que hace que el sistema pueda detectar tanto situaciones ricas como pobres con una señal interpretable de forma más directa que con una estrecha.
Además, el calefactor integrado es determinante para el “despegue” en frío. Aunque el control de la calefacción depende de la electrónica instalada, el sensor en sí incorpora calefacción y está descrito con consumo del calefactor en condiciones de estado estable. En el taller se traduce en que, una vez que el sistema alcanza temperatura de trabajo, la lectura tiende a estabilizar antes y con más consistencia.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Lectura de banda ancha real: por diseño, al cubrir un amplio rango de lambda con salida monótona, el control de mezcla trabaja con más información útil.
- Robustez del conjunto: sensor planar de ZrO2 y especificación térmica pensada para escape exigente.
- Resistor de ajuste integrado en conector: ayuda a que la característica del sensor sea coherente con la interfaz de lectura.
- Montaje coherente en PRE: cuando se respeta ubicación y referencia, el sistema suele dejar de “luchar” con lecturas fuera de rango.
Aspectos mejorables / donde se cometen errores
- Compatibilidad electrónica (interfaz LSU-IC): es el fallo número uno. Si el coche no incorpora el interfaz adecuado o el mazo no coincide, puedes montar el sensor “bueno” y seguir teniendo el fallo.
- Apriete y fugas: si no asientas bien o si hay una microfuga en el entorno del sensor, la lectura se contamina y aparecen oscilaciones.
- Cableado: aunque el sensor sea resistente, el cableado no perdona rozaduras ni tiranteces.
Alternativas genéricas: en el mercado hay otras sondas de banda ancha (distintas familias o versiones con electrónica distinta) y soluciones “universales”. Lo que yo comparo siempre no es solo el precio, sino si el sensor y la electrónica de lectura forman un sistema coherente para la gestión que lleva tu coche (nada de “la conecto y ya veremos” con banda ancha).
Veredicto del experto
Para mí, este recambio tiene sentido cuando el vehículo necesita una lambda de banda ancha en posición PRE y el sistema está preparado para interpretarla correctamente. Si el montaje respeta ubicación, conector/cinco cables, rosca y apriete, y si la lectura cuenta con la electrónica compatible con LSU 4.9, el resultado suele ser el que el taller busca: señal lambda más estable, menos correcciones erráticas y una reparación que no se convierte en “bucle de averías”.
Si, por el contrario, el coche no lleva la interfaz adecuada o el montaje se hace en una zona distinta del escape, te puedes encontrar con síntomas que no “arregla” el sensor por sí solo. En resumen: es una buena pieza, pero la clave para que funcione de verdad es tratarla como un sistema completo (sensor + electrónica + instalación correcta).
26,79 € 48,71 €
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