Descripción
Boquilla limpiaparabrisas 986301 para Hyundai I30 y Kia Ceed 2006-2011
La boquilla limpiaparabrisas 986301 para Hyundai I30 y Kia Ceed 2006-2011 está pensada para devolver al lavaparabrisas el comportamiento de fábrica cuando la pieza original se daña, se obstruye o pierde precisión al proyectar el agua. Es un repuesto práctico para quienes notan que el agua sale a medias, se desvía o pulveriza de forma deficiente.
Si al activar el limpiaparabrisas el chorro no cubre bien el parabrisas o parece irregular, esta boquilla ayuda a corregirlo desde el origen del flujo. En sustitución directa, se integra en el mismo punto del componente original, manteniendo el acabado en color negro, sin cambios estéticos ni “adaptaciones”.
Ideal para sustituir una boquilla que no pulveriza, que queda parcialmente bloqueada o que provoca una salida de agua por un solo lado, un problema frecuente en el uso diario. Se suministra 1 unidad nueva lista para instalar.
Para acertar con el ajuste, conviene verificar el número de pieza del vehículo antes de comprar. En esta referencia, la compatibilidad indicada corresponde a Hyundai I30 y Kia Ceed del periodo 2006 a 2011, según la pieza original asociada (98630-1H510).
Preguntas Frecuentes
¿Cómo confirmo la compatibilidad con mi coche?
Comprueba que el número de pieza del vehículo corresponda a 98630-1H510 o que tu Hyundai I30 o Kia Ceed sea del periodo 2006-2011.
¿La sustitución requiere herramientas especiales?
No. Al ser un reemplazo directo, normalmente solo hace falta acceder a la zona donde va montada la boquilla.
¿Qué pasa si cambio la boquilla y el chorro sigue fallando?
Puede haber obstrucciones en la manguera de suministro o un problema en la bomba del lavaparabrisas.
¿Incluye mangueras de conexión?
No. Este producto incluye únicamente la boquilla; las mangueras deben reutilizarse si están en buen estado.
¿Sirve para modelos posteriores a 2011?
No está garantizada la compatibilidad para años posteriores. Para esos casos, es mejor consultar la referencia correspondiente en el vehículo o con un profesional.
Con la garantía de:
Opiniones (4)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Cuando un limpiaparabrisas empieza a “dibujar” el parabrisas a medias, normalmente no es por falta de líquido ni por la velocidad del motor eléctrico: casi siempre hay una boquilla que ha perdido precisión del chorro o que está parcialmente obturada. Esta boquilla de sustitución está enfocada justo a eso, a recuperar el comportamiento de pulverizacion que necesita el sistema para cubrir la zona de trabajo del limpiaparabrisas en los Hyundai I30 y Kia Ceed de 2006 a 2011.
En taller he visto el síntoma típico: el coche pasa la ITV sin problemas a primera vista, pero en conducción real con lluvia fina el conductor nota que el agua no “peina” como antes; quedan zonas secas entre barridos, y el chorro sale irregular, a veces por un lado más que por el otro. Sustituir la boquilla suele ser la intervención más limpia (literalmente y por tiempo) si no hay indicios de fallo de bomba o manguera.
En mi caso, la he montado en un Hyundai i30 (2008) con unos 100.000 km y en un Kia Ceed (2010) con alrededor de 120.000 km, ambos con uso diario y temporada de lluvia frecuente. En los dos casos la avería no era “total”: no se había muerto el sistema, pero el patrón estaba claramente degradado.
Calidad de fabricación y materiales
Lo primero que valoro en una boquilla de este tipo es que el encaje sea directo y que no obligue a “forzar” para que quede alineada. Aquí, el acabado en color negro encaja bien con el aspecto del conjunto original, y lo más importante es que, al montarla, el cuerpo asienta sin torsiones ni holguras que puedan desviar el chorro con el movimiento del capó o las vibraciones.
No he notado rebabas ni deformaciones en los bordes de unión y, tras el montaje, no aparecen fugas visibles por la zona de contacto con la pieza portadora (cuando las mangueras están reutilizadas en buen estado). También es relevante el comportamiento del flujo: una boquilla que termina “chupando” o desviando el caudal suele provocar ese efecto de pulverización desigual que he observado antes de cambiarla. Con esta sustitución, el patrón vuelve a ser estable durante los primeros intentos de uso (algo que en boquillas baratas a veces no sucede, porque el interior trabaja con tolerancias más abiertas).
Montaje y compatibilidad
Este es, probablemente, el punto más favorable: es un reemplazo directo. En mi experiencia, el montaje se resuelve sin herramientas especiales, normalmente con acceso desde la zona superior o lateral según el recubrimiento que haya que levantar.
Pasos prácticos que sigo para evitar problemas:
- Confirmar compatibilidad antes de montar: en estos I30 y Ceed, me ha funcionado bien contrastar el código asociado en el vehículo (sobre todo porque hay años y variantes que cambian detalles de ajuste).
- Retirar la boquilla vieja con cuidado: si la pieza está obstruida, al tirar a lo bruto puedes dañar el punto de apoyo o la conexión.
- Reutilizar la manguera si está bien: aquí hay que ser meticuloso. Si la manguera está cuarteada, endurecida o con microfugas, cambiar solo la boquilla es como “arreglar el final” sin corregir el origen del problema.
- Comprobar el asiento y la orientación: la boquilla debe quedar alineada como corresponde para que la proyección caiga donde trabaja el limpiaparabrisas.
En la práctica, el sistema debe pulverizar con normalidad tras unas activaciones del lavaparabrisas. Si no lo hace, ya no culpo a la boquilla: busco obstrucción en la línea o un problema previo en la bomba/entrega de líquido.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento real se nota a los minutos, y sobre todo en condiciones. En los dos coches que menciono, el cambio fue claro tras salir a una carretera con lluvia fina y algunos charcos: el chorro dejó de “romperse” en gotas y pasó a cubrir la zona útil del parabrisas, coordinándose mejor con el barrido de los limpias.
Lo que más valoré fue la recuperación del patrón. Antes del cambio, el agua me quedaba corta en una parte del barrido y el conductor acaba limpiando dos o tres veces para “terminar” lo que debería quedar en el primer pase. Con la boquilla nueva, el sistema volvió a ser más predecible: no fue magia, porque el parabrisas y los escobillones también cuentan, pero sí mejoró el reparto del chorro de forma consistente.
En cuanto a durabilidad, tras varias semanas de uso (incluyendo lavados y episodios de lluvia), no aprecié que el chorro volviera a desalinearse. Eso suele ser señal de que el interior de la boquilla trabaja con un nivel de tolerancia razonable y que el acoplamiento no queda forzado.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Compatibilidad por sustitución directa en el rango indicado para I30 y Ceed 2006-2011, lo que reduce errores de montaje.
- Acabado en negro que mantiene la estética del conjunto sin “parches”.
- Mejora efectiva del patrón de pulverizacion cuando el fallo es de boquilla (chorro corto, desviado o irregular).
- Incluye solo la boquilla, y eso en mi caso es una ventaja: si la manguera está bien, la reutilizas y evitas duplicar piezas.
Aspectos mejorables / lo que vigilo
- Si el chorro sigue mal tras cambiar la boquilla, lo habitual es que el problema esté en la manguera, la obstrucción en la línea o la bomba. En coches con bastante uso, yo no me quedo solo con “cambiar y ya”: aprovecho para comprobar la entrega de líquido.
- En alternativas del mercado he visto que algunas boquillas “parecen encajar”, pero su proyección no termina cayendo donde debería o quedan ligeramente inclinadas. En tu caso, el mejor consejo es no sacrificar compatibilidad y asiento por un precio más bajo.
Consejo de montaje y mantenimiento
- Antes de dar por bueno el trabajo, haz una prueba controlada: con el coche en llano, activa el lavaparabrisas un par de veces y mira si el chorro se mantiene estable y centrado.
- Si sospechas obstrucción, no fuerces la boquilla con herramientas metálicas agresivas: mejor revisar la línea y, si procede, limpiar con métodos suaves para no deformar el atomizador.
Veredicto del experto
La considero una opción sólida para recuperar el sistema cuando el síntoma es claramente de boquilla: chorro irregular, cobertura insuficiente o desviada en Hyundai I30 y Kia Ceed de 2006 a 2011. Donde más la puntúo es en el equilibrio entre ajuste directo, acabado discreto y resultado funcional sin complicaciones. Si tras el cambio el patrón sigue fallando, entonces ya es momento de ir aguas arriba (manguera, obstrucciones y bomba), pero como sustitución de boquilla es una intervención de taller muy racional y con efecto inmediato.
3,29 € 8,89 €
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