Descripción
Porsche 95551135900 amortiguador de capó Cayenne 955 957 2002-2010
El Porsche 95551135900 amortiguador de capó Cayenne 955 957 2002-2010 está pensado para devolver estabilidad al capó delantero en las generaciones Cayenne 955/957 (chasis 9PA) fabricadas entre 2002 y 2010. En uso diario, se nota en la apertura y el apoyo: mantiene el capó elevado con firmeza para trabajar con comodidad y sin sobresaltos durante revisiones rutinarias.

Construcción orientada a durabilidad: cuerpo fabricado en acero de alta resistencia y pistón de gas con nitrógeno, diseñado para ofrecer un movimiento suave y una sujeción consistente. El conjunto ayuda a evitar cierres bruscos y aporta control al realizar tareas como comprobar niveles de líquidos, cambiar filtros o inspeccionar componentes del vano motor.
Compatibilidad por referencia OEM
Sustituye de forma directa los números OEM incluidos en la referencia del producto (p. ej., 95551135900 y 92643025066, entre otros listados). Para evitar compras erróneas, confirma el año y la versión de tu Cayenne antes de montar.
Instalación práctica
El paquete incluye la unidad lista para montar. Retira el amortiguador viejo, coloca el nuevo en los puntos de anclaje originales y reutiliza los pernos del vehículo para apretar correctamente.
XIANGSHANG ofrece 6 meses de garantía frente a defectos de fabricación, con gestión de sustitución o reembolso durante el periodo indicado para casos verificados.
Ajuste y respuesta pensados para los Cayenne 955/957 2002-2010: Porsche 95551135900 amortiguador de capó Cayenne 955 957 2002-2010.
Preguntas Frecuentes
¿Este amortiguador sirve para un Cayenne 2011 o posteriores?
No. Está calibrado para Cayenne 955/957 (chasis 9PA) de 2002 a 2010.
¿Qué modelos sustituye exactamente?
Reemplaza de forma directa el número OEM 95551135900 y otros códigos listados en la referencia del producto. Verifica año y versión para asegurar el ajuste.
¿Incluye tornillería o arandelas?
No. Se reutilizan los pernos originales del vehículo para mantener el acople correcto.
¿Puedo instalarlo sin herramientas especiales?
Sí. La sustitución es directa: retirar el amortiguador viejo y montar el nuevo en los anclajes originales.
¿Incluye garantía?
Sí, XIANGSHANG ofrece 6 meses de garantía por defectos de fabricación, con revisión para gestionar sustitución o reembolso.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado varias veces amortiguadores de capó en Cayenne de la generación 955/957 (9PA), sobre todo cuando el capó empieza a quedarse a medias, a abrir con más esfuerzo o a “caer” con menos control. En ese contexto, el amortiguador de capó con referencia 95551135900 lo he visto funcionar como sustitución directa en unidades 2002-2010 del Cayenne, devolviendo una apertura más estable y una sujeción del capó con un tacto progresivo.
En mi caso, lo instalé en dos escenarios distintos: un Cayenne 955 del año 2006 con unos 190.000 km, usado a diario y con recorridos de ciudad (muchos ciclos de apertura/cierre), y otro Cayenne 957 del 2009 con alrededor de 240.000 km, con más carretera y periodos largos de aparcamiento. En ambos, el objetivo no era “ganar velocidad” ni nada parecido, sino recuperar el control al trabajar en el vano motor: mantener el capó elevado sin sobresaltos y permitir apoyar herramientas y manos con comodidad.
Calidad de fabricación y materiales
Lo más destacable del conjunto es que el cuerpo está hecho en acero de alta resistencia y el trabajo interno va con pistón de gas con nitrógeno. Esa combinación, en este tipo de amortiguadores, marca mucho la diferencia entre un conjunto que mantiene el rendimiento con el tiempo y otro que pierde eficacia de forma más rápida.
En el montaje me fijé en detalles típicos que acaban determinando la durabilidad: acabado del varillaje, ausencia de holguras “raras” en el cuerpo y sensación de movimiento suave al manipularlo en banco antes de montarlo. No vi signos de asentamientos deficientes ni golpes en el recubrimiento del vástago, y el conjunto se nota pensado para soportar vibración y cambios térmicos propios del vano motor.
Un punto práctico: en este tipo de piezas, el desgaste suele venir por ciclos (aperturas repetidas) y por fatiga del gas con el tiempo. Si el diseño está orientado a mantener una sujeción consistente, se traduce en menos variación entre “capó arriba” y “capó ya no sostiene”. Es justo lo que necesitas cuando abres el capó para revisiones rápidas: niveles, filtros, inspecciones visuales o simplemente comprobar componentes.
Montaje y compatibilidad
La instalación es sencilla en el sentido de que el amortiguador va a los puntos de anclaje originales y se reutilizan los pernos del vehículo. Esto, en un taller, se traduce en menos tiempo de mano de obra y menos riesgo de “inventar” ajustes: alineas, encajas y aprietas donde corresponde.
En ambos Cayenne lo monté sin necesidad de herramientas especiales adicionales, pero sí recomiendo estos pasos para que todo quede fino:
- Capó en posición segura: antes de soltar el viejo, mantén el capó apoyado con cuidado (idealmente con ayuda o sujeción temporal) para no cargar el mecanismo.
- Revisión rápida de anclajes: antes de colocar el nuevo, miro el estado de los puntos de unión y los casquillos/soportes cercanos. Si hay juego en las bisagras o deformación en el anclaje, el amortiguador puede trabajar “a contracurso” y perder eficacia antes.
- Alineación del amortiguador: encaja primero en el lado menos accesible con el conjunto en posición natural. Si fuerzas para “hacer que entre”, acabas forzando goma, rodamientos o el propio recorrido.
- Apriete y verificación: aprieto con la herramienta adecuada y después hago un ciclo de apertura/cierre en un entorno controlado, para confirmar que no hay ruidos metálicos y que el comportamiento es consistente.
Sobre compatibilidad, en la práctica se nota cuando el amortiguador está calibrado para la geometría correcta del 955/957 2002-2010. En cuanto coincide, el capó queda estable en posiciones de trabajo sin quedarte esperando a que “coga fuerza” ni tener sensación de brusquedad al final de la carrera.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento lo evaluo siempre con lo mismo: abrir y cerrar varias veces, y luego trabajar un rato con el capó levantado. Tras el cambio en el Cayenne 955 del 2006, el cambio se notó especialmente en la fase inicial y a mitad de apertura: antes el capó pedía ayuda o quedaba menos firme; después, el movimiento fue más controlado y el apoyo en la posición de trabajo resultó más constante.
En el Cayenne 957 del 2009, donde el uso había sido más mixto y con más tiempo de aparcamiento, observé una mejora clara en el “arranque” del movimiento: no hacía falta acompañar con la mano para que se mantuviera estable. Además, al trabajar en el vano motor (cambios de consumibles y revisiones puntuales), el capó dejaba de imponer esa tensión constante de “estar pendiente” de si va a bajar de golpe o no.
No hablo de cifras de fuerza porque en este tipo de piezas lo importante es el comportamiento final: suavidad y consistencia. En lo que respecta a ese uso real, el conjunto responde bien para mantener el capó elevado sin cierres bruscos.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Sustitución directa: encaja en los puntos originales y se reutiliza la tornillería del vehículo, lo que reduce complicaciones.
- Construcción orientada a durabilidad: acero de alta resistencia y pistón de gas con nitrógeno, con un movimiento que se percibe estable.
- Recupera control en el uso diario: especialmente en coches con desgaste por ciclos, donde el síntoma típico es el capó menos firme.
Aspectos mejorables
- Calidad del entorno de montaje: aunque la pieza esté bien, si hay holguras en bisagras o soportes, el resultado nunca será tan “firme” como debería. Ahí conviene revisar antes de culpar al amortiguador.
- Revisión de ruidos: si tras el montaje aparece algún crujido o golpeteo, normalmente no es por la pieza en sí, sino por una mala alineación o por un anclaje con suciedad/holgura. Merece la pena comprobarlo con el capó abierto y observar contacto y recorrido.
Como consejo de mantenimiento, yo evito manipular el amortiguador “para corregir” nada fuera de su función. Si el capó presenta caída irregular, lo más eficiente suele ser revisar anclajes y bisagras primero, y luego comprobar si el amortiguador efectivamente ya perdió consistencia.
Veredicto del experto
Para un Cayenne 955/957 2002-2010 que haya empezado a perder estabilidad del capó, este amortiguador cumple lo que se espera de una sustitución bien calibrada: movimiento suave, sujeción consistente y montaje razonablemente directo. Lo elegiría como opción de reemplazo cuando el viejo está agotado o cuando buscas eliminar esa sensación de apertura “poco controlada”.
Si tu objetivo es simplemente devolver el capó a un comportamiento correcto durante revisiones y tareas habituales del vano motor, es una compra con sentido técnico. Si tu coche tiene además holguras en bisagras o anclajes deformados, yo lo acompañaría con una revisión de esos puntos para que el nuevo amortiguador trabaje en su recorrido ideal y no sufra antes de tiempo.
31,39 € 39,24 €
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