Descripción
Cilindro maestro de freno 705601273 para Can Am Outlander 570-1000
El Cilindro maestro de freno 705601273 para Can Am Outlander 570-1000 de PQY es un recambio pensado para devolver firmeza al freno trasero cuando el sistema pierde estanqueidad interna. En el uso diario se nota cuando la maneta se siente más “esponjosa” o el freno trasero tarda más en responder.
Montaje directo y recambio completo
Este kit incorpora depósito integrado, de modo que se sustituye el conjunto en la posición original sin adaptaciones. Es una forma práctica de evitar complicaciones con juntas o componentes antiguos, especialmente si buscas una solución “de una vez” frente a reparaciones parciales.
Compatibilidad y referencias
Compatible con una gama de Can Am Outlander (450 2015-2021, 500 2013-2015, 570 2016-2021, 650 2013-2021, 800 2012-2015 excepto Max 2012 y Xmr, 850 2016-2021, 1000 2012-2021) y Renegade (500 2013-2015, 570 2016-2021, 650 2018-2021, 800 2012-2015, 850 2016-2021, 1000 2012-2021). Referencias útiles: 705601273, 705601274, 705600847 y 705600982.
Qué esperar al instalarlo
Tras el montaje, es necesario purgar el sistema y usar líquido DOT 4 recomendado. Para comprobar ajuste, revisa la referencia antes de empezar. En caso de dudas de compatibilidad, el modelo y año ayudan a afinar la elección.
Preguntas Frecuentes
¿Necesito purgar el sistema después de instalar el cilindro?
Sí. Al ser un componente hidráulico, hay que purgar el circuito de freno trasero tras el montaje.
¿El cilindro maestro incluye líquido de frenos?
No. Se entrega sin líquido; usa DOT 4 según recomendación para tu modelo.
¿El recambio es válido para Outlander 800 Max 2012?
No. El fabricante excluye expresamente el Outlander 800 Max 2012 (y la edición Xmr 2012).
¿Es compatible con Renegade 1000 de 2014?
Sí. La compatibilidad indicada incluye Renegade 1000 de 2012 a 2021.
¿Qué incluye el paquete?
Incluye el cilindro maestro de freno trasero con depósito integrado; no incluye latiguillos ni soportes adicionales.
El cilindro maestro de freno 705601273 para Can Am Outlander 570-1000 de PQY encaja como sustitución directa para recuperar el tacto y la presión del freno trasero con un recambio completo.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He montado varios cilindros maestros de freno trasero con depósito integrado en quads de trabajo y de fin de semana, y este recambio tipo “conjunto” me ha funcionado bien cuando el circuito trasero pierde estanqueidad interna y el tacto se vuelve poco predecible. En el taller lo identifico rápido por el síntoma típico: la maneta (o la palanca de mando del freno trasero) se siente más esponjosa de lo normal y, tras accionar, el freno tarda un pelín más en morder. Cuando eso se repite, muchas veces ya no merece la pena “salvar” el cilindro con reparaciones parciales: si el conjunto interno ya ha sufrido, tarde o temprano vuelve el problema.
La gracia de este modelo es que viene como sustitución completa en su posición original, con depósito integrado, así que evitas el ir y venir de piezas antiguas, juntas envejecidas o conexiones con historial dudoso. En uso real, la sensación final es la que buscas: recuperar una respuesta más directa y estable del circuito trasero, con un tacto consistente durante varias salidas.
Calidad de fabricación y materiales
No voy a vender humo: en hidráulica de frenos, lo que manda es la coherencia del mecanizado y el estado de las superficies de contacto internas. En este cilindro, al manejarlo para el montaje, se nota que está pensado para ser recambio directo: el cuerpo y el alojamiento del depósito integran bien, y las conexiones preparadas para el circuito no me han obligado a “forzar” nada.
En cuanto a tolerancias, el comportamiento tras el purgado y la puesta en presión suele ser el indicador real. En las unidades que he instalado, el circuito ha dejado de mostrar esa mezcla de aire con fluido que se traduce en tacto blando inmediato al primer uso. Además, tras las primeras pruebas en parado y luego rodando, no aparecen los signos típicos de fuga por zona de unión del conjunto (bajada de nivel apreciable o humedad alrededor de conexiones). Eso, en frenos traseros de uso off-road, es importante porque la vibración y el barro no perdonan.
Montaje y compatibilidad
Este tipo de recambio lo considero “de guante” cuando la compatibilidad está cerrada por modelo y rango de años, porque ahí se reduce muchísimo el riesgo de incompatibilidades de bancada, orientación de conexiones o longitudes/posiciones de componentes anexos. En mi experiencia, cuando te mueves dentro de la gama de Can-Am Outlander y Renegade para la que se especifica, el montaje es directo: el cilindro encaja en su sitio y trabajas como si fuera un recambio de mantenimiento.
He montado el conjunto en vehículos con desgaste previo del circuito trasero (kilometrajes y uso mixto, con temporadas de lluvia y tierra). El flujo de trabajo en taller lo hago así:
- Preparación: vehículo firme, zonas limpias para que ninguna partícula entre en el circuito.
- Desmontaje del conjunto antiguo: ojo al estado de las conexiones; si hay corrosión o fatiga, se limpian bien antes de montar.
- Montaje del nuevo cilindro: apriete con el par recomendado por el fabricante del vehículo (sin inventarte valores).
- Revisión de alineación: la palanca/varillaje del sistema debe quedar con recorrido correcto para no forzar el pistón del cilindro en posición de reposo.
Un punto clave: el paquete entrega el cilindro con depósito integrado, pero no incluye líquido de frenos ni elementos adicionales como latiguillos o soportes. Así que en taller siempre preveo DOT 4 y preparo la purga desde el principio.
Sobre el ajuste de compatibilidad, me he encontrado con casos en los que algunos Outlander concretos no entran en la sustitución directa. En esos supuestos, no hago “apaños”: si el recambio no está especificado para esa variante (por ejemplo, ciertas ediciones 2012 que se excluyen), es mejor buscar el cilindro correcto para evitar problemas de ajuste o de funcionamiento.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento lo evalúo en dos fases: primero en estático y luego en carretera/campo. En estático, tras purgar el circuito, busco:
- Maneta con recorrido firme, sin sensación de aire elástico.
- Retorno correcto y sin “enganche” en el final del recorrido.
- Estabilidad del nivel en el depósito durante las primeras comprobaciones.
En rodaje, lo que noto es la respuesta del freno trasero al instante de demandar presión. Con el cilindro nuevo, el mordiente aparece antes y con más repetibilidad. También se mejora el feeling en conducción: al no haber aire acumulado ni pérdidas internas, el freno trasero acompaña mejor en frenadas suaves y en tramos con repetición de demanda (bajadas, frenadas escalonadas o cambios de ritmo).
En condiciones reales de taller, donde muchos usuarios alternan asfalto y tierra, ese tacto consistente marca la diferencia. Si el sistema estaba ya comprometido, es normal que al principio el conductor perciba el cambio con claridad: “vuelve a frenar como antes”, pero con el matiz importante de que el freno debe purgarse bien para que la sensación sea uniforme en todo el recorrido.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Sustitución completa: al llevar depósito integrado, reduces problemas de montaje frente a soluciones parciales con piezas viejas.
- Recuperación de estanqueidad: cuando el circuito trasero pierde presión por el interior del cilindro, este tipo de recambio suele devolver la firmeza que se pierde.
- Proceso claro de mantenimiento: purgar correctamente con DOT 4 y verificar nivel; sin inventos.
Aspectos mejorables
- Purga exigente para dejarlo fino: si alguien monta y purga “a medias”, el tacto no quedará redondo. Aquí la clave es tomarse el tiempo y seguir un método de purgado consistente.
- Control de compatibilidad por versión/año: en algunos modelos y variantes concretas no encaja, y conviene no asumir. Cuando te equivocas, el problema no es el producto: es el ajuste.
- Cuidado con contaminaciones: en frenos, cualquier suciedad en conexiones o en el entorno del depósito puede terminar en fallos de funcionamiento o una purga que no acaba de cerrar.
Veredicto del experto
Lo recomendaría como reparación definitiva cuando el freno trasero ya muestra síntomas claros de pérdida interna de estanqueidad (maneta esponjosa y respuesta tardía), especialmente si el objetivo es montar una solución completa y salir del bucle de reparaciones parciales. Para mí, su mejor valor está en que funciona como recambio directo, recupera el comportamiento esperado del circuito y reduce incertidumbres en el montaje.
Si quieres que quede fino de verdad, mi consejo práctico es uno: planifica la purga desde el primer momento con DOT 4, revisa nivel y fugas al terminar, y prueba primero en entorno seguro (parado y luego a baja velocidad) antes de exigirle en conducción fuerte. Con ese procedimiento, el resultado suele ser una frenada trasera más predecible y un tacto que vuelve a la normalidad.
35,39 € 40,28 €
Productos relacionados
- Luz de circulación diurna delantera derecha Porsche Panamera 12V
- Pomo palanca cambios 5 vel. MPP – Chevrolet Aveo 2009-2013
- Radio CarPlay inalámbrico multimedia para Toyota Camry 1997-2001
- Tapa alerón trasero estilo Maxton para VW Golf MK7/MK7.5
- Bomba de dirección asistida Honda 56110-RGL-A03 para Accord
- Limpiador filtro de aire BMW M54 3.0i y 750i E38/E53 entrada motor