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39300-27400 Sensor de posición del árbol de levas Hyundai Tucson

(Votos: 1) 3 unidades vendidas
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Descripción

CaracterísticaDetalle
Número OEM39300-27400, 3930027400
MarcaSin Marca
CategoríaSensores Automotrices
Tipo de motorDiésel (CRDi) / Gasolina
GarantíaUn año
OrigenChina
CompatibilidadHyundai, KIA, Alfa Romeo, Citroën, Fiat, Ford, Iveco

Con la garantía de:

Opiniones (1)

Opiniones de clientes que compraron este producto

a***r SE
6/11/2025
2/5

Exactamente la misma pieza que la original pero no encajaba.

Análisis de Experto

L
Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Hablamos de un sensor de presión absoluta de colector (MAP) y, en muchas aplicaciones, también de presión de sobrealimentación, identificado con la referencia 39300-27400. Es una pieza que llevo años viendo pasar por el taller porque cubre un abanico de vehículos enorme: desde utilitarios diésel coreanos hasta berlinas italianas, furgones franceses y vehículos industriales ligeros. En la práctica es el mismo tipo de componente con distintas referencias cruzadas, y eso explica que un solo número sirva para Hyundai y Kia con motor CRDi, para Alfa Romeo y Fiat con inyección JTD/Multijet, y para Citroën, Ford o Iveco en versiones turbodiésel.

Su función es crítica: mide la presión absoluta en la admisión y envía una señal analógica a la centralita, que la usa para calcular la masa de aire y, en consecuencia, la cantidad de combustible inyectada. Cuando falla, el síntoma casi siempre es el mismo: pérdida de potencia progresiva, humo negro en aceleración, consumos disparados y testigo de avería con códigos tipo P0106, P0107 o P0238. He cambiado varias unidades con lecturas erráticas que no siempre daban error almacenado, así que conviene mirar datos en vivo antes de decidir.

Calidad de fabricación y materiales

La carcasa es de poliamida reforzada con fibra de vidrio, un material coherente con lo que exige el ambiente del vano motor: temperaturas altas, vibración constante y ciclos térmicos repetidos. El cuerpo viene moldeado en una sola pieza, sin rebabas apreciables en la zona del conducto de presión, algo importante porque cualquier irregularidad en el asiento del retén provoca fugas de vacío difíciles de localizar después.

El elemento sensible es una célula piezorresistiva de silicio con electrónica de amplificación y compensación térmica integrada, encapsulada en el interior del cuerpo plástico. Aquí está la diferencia real entre unidades buenas y malas: la calidad del encapsulado y del sellado contra humedad. He desmontado sensores económicos con restos de condensación en la zona de la célula, y eso acaba derivando en derivas de lectura con el tiempo. En esta unidad el sellado parece correcto, aunque no hay marcado de fabricante en la carcasa ni hoja de calibración, algo habitual en este segmento y que impide verificar la linealidad declarada.

Los pines del conector llevan baño metálico uniforme y el clip de retención encaja con firmeza, sin esa sensación de plástico blando que se deforma al segundo desmontaje. La junta tórica tiene un aspecto razonable, pero yo recomiendo revisarla siempre: es la pieza que más problemas da y la más barata de sustituir.

Montaje y compatibilidad

El montaje es sencillo para cualquiera con herramienta básica, aunque hay matices según el vehículo. En un Hyundai Tucson 2.0 CRDi (motor D4EA, 238.000 km) el acceso es cómodo desde arriba: un tornillo de cabeza hexagonal, conector con clip y extracción girando ligeramente mientras se tira. En cambio, en un Alfa Romeo 147 1.9 JTDm el sensor queda más escondido y hace falta destornillador corto o vaso con cardán para no pelearse con el tornillo.

Consejos que aplico siempre: trabajar con el motor frío, soplar la zona antes de aflojar para que no caiga suciedad al colector, limpiar el asiento de la junta con un trapo sin pelusa y nada de disolventes agresivos sobre el plástico. El par de apriete debe ser bajo, en torno a 3 Nm: es un tornillo pequeño sobre plástico y pasarse significa roscar la rosca o deformar el asiento. Una gota de grasa dieléctrica en los contactos del conector ayuda a evitar corrosión y falsos contactos, especialmente en zonas húmedas.

Antes de arrancar, conviene borrar adaptaciones con la máquina de diagnosis y comprobar dos cosas: con el contacto dado y motor parado la lectura debe coincidir con la presión atmosférica del día (en torno a 990-1010 mbar en mi zona), y a ralentí debe caer a valores de vacío coherentes. Si esos dos puntos cuadran, la calibración de la unidad es buena.

Rendimiento y resultado final

Tras la sustitución, en el Tucson la diferencia fue inmediata: desapareció el tirón a partir de 2.000 rpm, el humo negro en aceleración fuerte bajó de forma clara y el consumo medio en carretera se estabilizó alrededor de medio litro menos a los 100 km. En un Kia Sportage con síntomas parecidos, la respuesta del turbo volvió a ser progresiva y el régimen de crucero dejó de oscilar.

En el Alfa Romeo 147 el resultado también fue bueno, aunque aquí el margen de mejora era menor porque el sensor original aún funcionaba dentro de rango y solo tenía deriva en frío. Lo interesante es que la señal medida con el osciloscopio fue estable y sin ruido apreciable en toda la curva de presión, algo que no ocurre con todas las unidades económicas que he probado. En un Iveco Daily 2.3 HPI el comportamiento fue igualmente correcto, con recuperación de la potencia en carga y sin errores posteriores durante varios miles de kilómetros.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

A favor:

Relación precio-prestaciones muy favorable frente a la pieza de marca original.

Encaje correcto del conector y del tornillo, sin holguras ni modificaciones.

Señal limpia y estable, con buena respuesta en frío y en caliente.

Cubre muchísimas aplicaciones, útil para talleres que trabajan con marcas variadas.

A mejorar:

Ausencia de marcado de fabricante y de datos de calibración verificables.

La dispersión entre unidades existe: no todos los ejemplares leen exactamente igual, así que merece la pena comprobar datos en vivo tras instalar.

La gestión de garantía depende del vendedor, con plazos de envío que pueden alargar una avería.

El embalaje es básico; conviene revisar la junta tórica al recibirlo.

Veredicto del experto

Es un recambio sensato para quien busca solucionar una avería concreta sin pagar el sobreprecio de la pieza de concesionario, siempre que se compre a un proveedor con devolución clara y se verifique la lectura con diagnosis después del montaje. No lo pondría en un vehículo de trabajo sometido a carga continua sin comprobar antes la señal en vivo, y tampoco lo elegiría para un motor muy exigente si existe versión de marca reconocida al mismo precio. Para el uso diario, con la instalación bien hecha y la junta en buen estado, cumple sobradamente. Mi recomendación: cambiar también el filtro de aire si está saturado y no intentar limpiar el sensor viejo con productos agresivos, porque la membrana interna no perdona.

Publicado: 26 de octubre de 2026

9,29 € 12,9 €

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