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36531PPA003 Sonda lambda para Honda Civic VII y CR-V II 2.0

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Descripción

Sonda lambda 36531PPA003 Honda Civic VII CRV II 2.0 (01-06): lectura de O2 fiable para tu escape

La sonda lambda 36531PPA003 Honda Civic VII CRV II 2.0 01-06 de WEIDA AUTO PARTS ayuda a mantener estable la relación aire/combustible al medir el oxígeno en los gases de escape. En el día a día se nota cuando el motor responde más uniforme y la gestión de emisiones trabaja sin “saltos”.

Compatible y pensada para montaje directo

Este repuesto está indicado para Honda CR-V II y Civic VII 2.0 (2001-2006) cuando corresponde una sonda DOX-1415. Incorpora conexión de 4 cables, lo que facilita un acoplamiento eléctrico estable y reduce el riesgo de montajes forzados o incompatibles.

Qué mejora en la práctica

Al corregir la señal de oxígeno, contribuye a optimizar la mezcla aire/combustible y a reducir consumos anómalos asociados a lecturas fuera de rango. Es una opción adecuada cuando el sistema de control de emisiones comienza a registrar fallos vinculados al sensor.

Instalación y mantenimiento recomendados

  1. Verifica que el conector sea el de 4 cables y que la referencia corresponda a DOX-1415.
  2. Realiza el reemplazo y comprueba el funcionamiento del motor en conducción normal.
  3. Revisa periódicamente el estado de conexiones para evitar lecturas erráticas.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué modelos es la sonda lambda 36531PPA003?

Es compatible con Honda CR-V II y Civic VII 2.0 (2001-2006) con sonda DOX-1415 y 4 cables.

¿Cuántos cables tiene y por qué importa?

Tiene 4 cables; es clave para que la conexión eléctrica sea la correcta y la lectura sea coherente.

¿Qué función cumple en el coche?

Mide el oxígeno en los gases de escape para que la centralita ajuste la mezcla aire/combustible y gestione emisiones.

¿Cómo sé si debo cambiar la sonda lambda?

Puede indicarlo mayor consumo, inestabilidad en el funcionamiento y/o códigos de fallo relacionados con el circuito de O2.

¿Incluye accesorios para instalar?

Se vende como sensor específico; lo habitual es que sea reemplazo directo, siempre verificando la compatibilidad del conector.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

A
Alejandro Martín Calderón
Especialista en carrocería y aerodinámica deportiva: alerones, extensiones de alerón, difusores y añadidos exteriores.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado varias sondas lambda de recambio en Honda de la era 2001-2006, y cuando la centralita empieza a quejarse por el circuito de O2, suele ser más eficiente sustituir el sensor por uno que encaje de forma correcta y mida con una señal estable que “intentar salvarlo” con limpieza o trucos. Esta sonda lambda, pensada para Civic VII 2.0 y CR-V II 2.0 de esos años, la he usado como sustitucion de repuesto de lectura de O2 con salida eléctrica de cuatro cables. En mi experiencia, en cuanto la señal vuelve a ser coherente, se nota una conducción más uniforme a baja carga y en transiciones de acelerador, porque la gestión de emisiones deja de compensar lecturas erráticas.

En coches con ya bastantes kilometros, el problema no siempre es “la lambda” como componente aislado: a veces hay fugas pequeñas en juntas del escape, holguras en conectores o fallos intermitentes que hacen que el sensor trabaje fuera de su rango útil. Aun así, cuando el diagnóstico apunta al sensor (por lectura fuera de rango, oscilación anormal o códigos asociados al circuito de O2), este tipo de repuesto es el camino razonable.

Calidad de fabricación y materiales

En lo que noto al tenerla en la mano y en el comportamiento una vez instalada, lo más importante aquí es que el cuerpo del sensor y la zona de conexión mantienen un ajuste “serio” para no generar tensiones ni microcontactos. En sondas de cuatro cables, la fiabilidad de la señal no depende solo del elemento de sensado: también es clave que el mazo llegue con buena continuidad y que el conector cierre con firmeza. He visto recambios que físicamente “parecen iguales” pero que, al montar, dejan el conector con juego o fuerzan el cableado; ese detalle acaba pasando factura en forma de fallos intermitentes y lecturas que cambian al vibrar.

En cuanto a tolerancias mecánicas, el factor que más impacta en el resultado final es que la sonda asiente bien en su alojamiento del escape y no fuerce la rosca al atornillar. En esta sonda, el montaje me ha permitido entrar y fijar sin que el sensor quedara tensionado, que es justo lo que quiero antes de probarla a temperatura de trabajo.

Montaje y compatibilidad

La compatibilidad es donde más me fijo cuando trabajo con Honda de esos años. Para esta sonda, he comprobado que lo determinante es el ajuste con el tipo de sensor equivalente (referenciado internamente como DOX-1415) y, sobre todo, que el conector corresponda al de cuatro cables. En el taller lo hago siempre igual: antes de ofrecer la pieza al colector, reviso el conector del coche y el estado del mazo (pinchado, corrosión, holguras o reparación previa). Si hay sulfato verde o pines mordidos, ninguna sonda “aguanta” bien ese problema.

El montaje, en general, lo planteo como sustitucion directa:

  1. Dejo el escape frío para no castigar roscas ni deformar el entorno del sensor.
  2. Retiro la sonda antigua y reviso la junta/posible asiento: si la zona está ennegrecida de forma irregular o hay señales de fuga, conviene corregir antes de montar.
  3. Presento la sonda sin forzar la rosca y aprieto con el control adecuado para asentar bien (sin pasarse, porque estas roscas no perdonan).
  4. Conecto el mazo verificando que el cierre sea correcto y que no quede traccionado.
  5. Arranco y hago comprobaciones: primera estabilidad al ralentí y respuesta durante una conducción suave, antes de exigir carga.

Un consejo práctico que siempre aplico: si el conector del coche está duro o con el plástico resentido, la sustitucion del terminal/parte del mazo evita futuros “fallos fantasmas”. En muchas ocasiones el síntoma (códigos de O2 intermitente) vuelve aunque la sonda sea nueva, por un contacto que “abre” cuando hay vibración.

Rendimiento y resultado final

En una instalación típica que me ha salido bien, el coche deja de “corregir a lo loco”. En un Civic VII 2.0 que monté con unos cuantos cientos de miles de kilometros (y uso diario con trayectos urbanos), el cambio se notó más en el comportamiento fino: menor tendencia a pequeñas irregularidades al salir de una retención o al recuperar en marchas cortas. No es una mejora de potencia ni de sonido; es más bien un ajuste de base de la mezcla y, por tanto, una conducción más estable.

En un CR-V II 2.0 que entró al taller con consumos que el propietario describía como “algo altos para lo habitual” y con fallos relacionados con el circuito de O2, el patrón fue parecido: al borrar errores y comprobar en conducción normal, la centralita dejó de mostrar esa inestabilidad de lectura. Lo más relevante fue que, tras unos recorridos con motor caliente, el funcionamiento volvió a ser consistente: el coche no se sentía “despierto” por magia, pero sí correcto, sin esos tirones o vacilaciones leves que aparecen cuando la gestión está luchando contra una señal que no llega bien.

También he observado que, si hay una fuga en el escape cerca del sensor o una junta fatigada, la lambda puede trabajar “bien” pero la combustión/mezcla que le llega no es la que la centralita espera. Por eso insisto en revisar el entorno del montaje cuando el resultado no mejora en los primeros trayectos tras la sustitucion.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes:

  • Señal más fiable gracias al encaje correcto y al conector de cuatro cables, que es determinante para que el circuito de O2 funcione sin lecturas erráticas.
  • Montaje directo en el rango de vehículos para los que está indicada (Civic VII y CR-V II 2.0 2001-2006), siempre que el conector coincida.
  • Mejora perceptible en la estabilidad del motor bajo condiciones reales de uso cuando el fallo viene del sensor o de lecturas fuera de rango.

Aspectos mejorables (en el uso real):

  • Si el coche tiene conexiones envejecidas o reparaciones previas en el mazo, la sonda nueva puede tardar en “asentarse” en cuanto a estabilidad si el contacto falla. En esos casos, la mejora real no depende solo del sensor, sino del estado eléctrico.
  • Conviene ser meticuloso con el estado del escape alrededor del sensor: una fuga o un asiento deformado reduce el beneficio, aunque la sonda sea correcta.
  • Cuando se instala un repuesto específico, mi recomendacion es no dejar el cableado con tensiones: el soporte y la guía de mazo importan tanto como apretar la rosca.

Veredicto del experto

Para Honda Civic VII 2.0 y CR-V II 2.0 del periodo 2001-2006, esta sonda lambda de cuatro cables me parece una sustitucion lógica cuando el diagnóstico apunta al sensor o al circuito de O2. El principal acierto es que, si el conector y el tipo de referencia equivalente encajan, el montaje suele ser directo y el coche recupera una lectura de oxigeno más coherente, reflejándose en una conducción más estable y un comportamiento de gestión de emisiones menos errático. Mi recomendacion de taller: acompañar la sustitucion con una revisión del conector y del entorno del escape para asegurar que no haya fugas o microcontactos que anulen el trabajo del nuevo sensor.

Publicado: 7 de julio de 2026

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