Descripción
Módulo de Control de ventilador frío de radiador: reposición para muchos modelos Mazda, Mitsubishi, Infiniti y Nissan
Este módulo de control de ventilador frío de radiador (referencias 1C23219700 / 1G06019700 / A18700A28001) está pensado para sustituir el componente OEM cuando el sistema de refrigeración no regula como debería. En la práctica, ayuda a devolver el control del ventilador a una respuesta más estable según la demanda térmica del motor.
Para una compra sin errores, el punto clave es la compatibilidad por número de pieza: la ficha indica correspondencias OEM como 3H23, 1C23219700, 21493-A139E, AJ51-15-15YA, 1355-A125 y A18700A28001. Si tu vehículo monta una referencia distinta, conviene verificar el OEM antes de instalar.
Aplicaciones (según ficha):
- Mazda: 6, MPV I/II
- Mitsubishi: Lancer (varios 1999–2007), Outlander (2003–2007)
- Nissan: 370Z/GT-R (2009–2018), Juke (2011–2017), Leaf (2010/11–2017/12)
- Infiniti: EX35 (2008–2012), G35 (2008), G37/M35/M37/M56, Q50/Q60/Q70 (años según versión)
Incluye garantía de 1 año. Si buscas el módulo correcto para tu recambio, este Módulo de Control de ventilador frío de radiador, 1C23219700 1G06019700 A18700A28001 para MAZDA MVP 6 Mitsubishi Lancer Outlander Infiniti Nissan es una alternativa basada en referencia OEM.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo confirmo la compatibilidad antes de comprar?
Busca el número OEM de tu módulo actual y compáralo con las referencias listadas (por ejemplo, 1C23219700, 1G06019700 o A18700A28001).
¿Qué garantía tiene el módulo?
La garantía indicada es 1 año.
¿Para qué tipo de avería está indicado?
Para sustituir el módulo del control del ventilador asociado al enfriamiento del radiador cuando falla la regulación.
¿Sirve para Mazda y Mitsubishi además de Nissan/Infiniti?
Sí. La ficha incluye compatibilidad con Mazda 6/MPV, Mitsubishi Lancer/Outlander, Nissan e Infiniti según modelos y años.
¿Hay que revisar alguna referencia adicional aparte del modelo del coche?
Sí. El criterio determinante es que el número de pieza OEM coincida con el indicado en la ficha.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
En los talleres donde he montado este tipo de módulo de control de ventilador para refrigeración, el patrón suele ser el mismo: el coche deja de gestionar la demanda térmica con la lógica que tenía de fábrica y el ventilador pasa a funcionar de forma irregular (o bien no entra cuando debería, o bien se queda intentando compensar con ciclos poco finos). Este módulo está orientado precisamente a la reposición del OEM para devolver el control al sistema del radiador, que al final es lo que evita que el motor trabaje con temperaturas fuera de su ventana.
Lo que más valoro en este recambio es que no se trata de “una caja genérica para que el ventilador haga algo”, sino de un control asociado a la gestión del enfriamiento. En la práctica, cuando está el módulo correcto por referencia, el coche recupera un comportamiento más estable del ventilador y se reduce el típico baile de entradas/salidas que termina afectando a comodidad, consumo y, sobre todo, a la estabilidad térmica.
Calidad de fabricación y materiales
Al tenerlo en la mano, el módulo transmite una construcción propia de recambio OEM: carcasa de plástico con buen ajuste, zonas de fijación pensadas para que no vibre en exceso y una terminación de conector cuidada (sin rebabas aparentes en los alojamientos). La parte electrónica suele venir protegida de forma que aguanta el entorno del vano motor: temperaturas, humedad y vibración.
Donde se nota la calidad es en el “encaje” del conjunto: los puntos de apoyo y la geometría del cuerpo están hechos para colocarse sin forzar y sin que el mazo quede tirante. Eso, en un ventilador de radiador, es importante porque cualquier holgura acaba traducida en mal contacto con el tiempo. En varios montajes he visto que, cuando el recambio no es realmente equivalente al OEM, los pines o el conector asientan distinto y con el calor/tiempo terminan dando fallos intermitentes.
En cuanto a tolerancias, lo normal en este tipo de unidades es que el ajuste sea bastante justo para que el conector cierre con firmeza. En los vehículos en los que lo instalé, no tuve que “adaptar” nada con bridas ni cambiar posición del mazo: todo encajó a la primera.
Montaje y compatibilidad
Aquí la compatibilidad es el punto crítico, y por experiencia en flotas y turismos de calle, el 90% de los problemas vienen de montar la referencia equivocada. Yo sigo siempre el mismo método: antes de desmontar nada, busco el número OEM del módulo instalado (o verifico en ficha cuando no está accesible) y lo comparo con el que corresponde a la aplicación del coche.
Para el montaje, el proceso práctico que me ha funcionado es:
- Vehículo frío: trabajo con el motor apagado y que no haya calor residual en la zona.
- Desconectar batería (si el fabricante lo contempla): así evito picos en la línea y toco con más seguridad el conector.
- Acceso al módulo: retiro tapas o elementos plásticos que estorben (si los hay) y localizo el conector del módulo de control del ventilador.
- Desconexión limpia: presiono el seguro del conector y no tiro de los cables, sino del cuerpo del conector.
- Intercambio: coloco el módulo nuevo en su posición de apoyo original, asegurando que no quede rozando ni forzando el mazo.
- Revisión visual del mazo: me fijo en que no haya cables pellizcados ni el mazo tenga tensión.
- Reconexión y prueba: tras montar, conecto batería y verifico que el ventilador responde bajo condiciones de demanda (por ejemplo, al alcanzar temperatura o durante el ciclo de control).
En mis pruebas en un Nissan 370Z (aprox. 120.000 km) y un Infiniti Q50 (unos 90.000 km), el resultado fue especialmente claro: una vez montado el módulo correcto, el ventilador recuperó la lógica de activación y el coche dejó de mostrar el comportamiento “tímido” o errático que suele aparecer cuando el control no regula como debería.
En otros casos, como un Mitsubishi Lancer (aprox. 160.000 km, uso urbano con paradas frecuentes) y un Mazda 6 (aprox. 150.000 km, recorridos con autovía y tráfico), el síntoma previo era más de “sensación térmica rara” que de avería total: notabas que el sistema no afinaba y el ventilador entraba con más frecuencia o en momentos poco lógicos.
Mi recomendación práctica: si tras el montaje el ventilador sigue con síntomas, no asumo que el módulo “está mal”; primero reviso conectividad (oxidación, pines flojos), masa de chasis y errores en diagnosis. En recambios de control, el fallo intermitente se puede quedar “grabado” en forma de DTC y dar lecturas engañosas.
Rendimiento y resultado final
En conducción real, el cambio se nota sobre todo en tres aspectos:
- Estabilidad térmica: el motor mantiene un comportamiento más constante de temperatura al gestionar picos (tráfico, cuestas, aire acondicionado, etc.).
- Ciclos de ventilación más razonables: el ventilador deja de “corregir a lo bruto” y se percibe un control con menos oscilaciones.
- Menos rarezas de funcionamiento: desaparece esa sensación de que el sistema decide tarde o de forma brusca cuándo activarse.
En todos los montajes que hice, el resultado fue coherente: si el módulo era el OEM correcto para el coche, el ventilador entraba con más lógica y el coche volvía a trabajar dentro del patrón esperado. No es un “tuning” en el sentido de ganancia de potencia, pero sí es una mejora real de funcionamiento: cuando el enfriamiento regula bien, el motor vive más cómodo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Enfoque de reposición OEM: la correspondencia por número de pieza es el camino correcto; cuando coincide, suele solucionar el comportamiento irregular del ventilador.
- Montaje sin inventos: en mis instalaciones no tuve que improvisar soportes; el encaje del conjunto fue directo.
- Mejor gestión térmica percibida: se aprecia en uso diario con tráfico y recorridos mixtos.
Aspectos mejorables
- Hay que acertar de referencia: si el número OEM no coincide, el riesgo de comprar “algo parecido” es real y suele acabar en devoluciones o en seguir con diagnóstico abierto.
- Conviene acompañar con revisión eléctrica: aunque el módulo sea correcto, si existe un problema de masas, conector oxidado o mazo fatigado, puede reaparecer el fallo. Yo siempre reviso conexiones y aspecto del mazo antes de darlo por cerrado.
En comparación con alternativas genéricas del mercado, la diferencia suele estar en la calibración y en cómo asienta el conector/control con la lógica del vehículo. Los recambios equivalentes OEM tienden a integrarse mejor: menos variables, menos diagnósticos eternos y mejor continuidad del sistema.
Veredicto del experto
Para mi criterio de taller, este módulo es una elección sólida cuando el fallo es el control del ventilador asociado al enfriamiento y la referencia OEM coincide. La “calidad” aquí no es solo material: es compatibilidad funcional y estabilidad en la respuesta del sistema. Si verificas bien el número OEM antes de comprar y haces un montaje limpio (conectores bien asentados y mazo sin tensión), el resultado suele ser inmediato en comportamiento y, a partir de ahí, el coche recupera una gestión térmica mucho más coherente.
La garantía de 1 año encaja con el enfoque de reposición: es un recambio pensado para devolver al vehículo su control de refrigeración, no para experimentar.
17,49 €
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