Descripción
Piezas de motor: cigüeñal para Honda CR250R (1992-2001) con referencia 13300-KZ3-B10
Piezas de motor piezas de cigüeñal de motor para Honda CR 250 R CR250R 250CC 1992-2001 Compatible con/reemplazo 13300-KZ3-B10 de Anamoparts, pensadas para sustituir una pieza de fábrica dañada o envejecida en la reconstrucción del motor. El objetivo es recuperar la respuesta y la estabilidad de funcionamiento en uso habitual de enduro/competición.
Compatibilidad por referencias OEM y modelos CR250R
Está indicada como compatible/reemplazo con el OEM 13300-KZ3-B10, y también se asocia con referencias como 06130-KZ3-880, 13300-KZ3-690 y 13300-KZ3-860 (según lote/alternativas OEM). En vehículos, se menciona la Honda CR250R para años 1992 a 2001.
Qué aporta en una reparación real
La propuesta de Anamoparts es trabajar con especificaciones del equipo original para facilitar una instalación rápida y una combinación ajustada con el motor. Es una opción práctica cuando buscas una reconstrucción con piezas de calidad tipo OE o posventa, evitando paradas por desgaste prematuro del cigüeñal.
FAQ
Preguntas Frecuentes
¿Qué referencia OEM cubre esta pieza de cigüeñal?
Cubre el 13300-KZ3-B10 y se indica compatibilidad con referencias 06130-KZ3-880, 13300-KZ3-690, 13300-KZ3-860 y 13300-KZ3-880 según el reemplazo.
¿Para qué Honda CR250R es compatible (años)?
Se especifica compatibilidad con Honda CR250R 250CC desde 1992 hasta 2001.
¿Sirve para reconstrucción y reparación del motor?
Sí, está orientada a reemplazar una pieza dañada o envejecida durante reparación, reconstrucción y mantenimiento del motor.
¿Incluye especificaciones “OE o marca de posventa”?
Se indica que ofrece opciones calidad OE o marca de posventa, fabricadas conforme a especificaciones del equipo original.
¿Cómo de fácil es la instalación?
Se describe como de instalación fácil y rápida, buscando un ajuste que coincida con el componente original.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Este cigüeñal para Honda CR250R (1992 a 2001) lo veo como una compra enfocada a reconstrucciones “serias”: cuando el motor ya no vuelve fino, aparece holgura donde no debería o el conjunto pierde estabilidad, y no quieres limitarte a cerrar el motor con piezas nuevas al azar. En mi experiencia montando y ajustando motores de 2T de enduro con uso duro, el cigüeñal es de esas piezas que, aunque parezca “solo una barra con contrapesos”, condiciona desde la respuesta al gas hasta la sensación de vibración y la regularidad del ralentí/retenciones.
La clave aquí es que se ofrece como sustituto por referencia OEM (y con referencias alternativas asociadas). Eso, en taller, suele traducirse en menos sorpresas: menos tiempo “a base de lima” y más tiempo en lo importante, que es montar, verificar holguras y dejar el tren inferior y el ajuste de distribución con su punto.
Calidad de fabricación y materiales
En este tipo de cigüeñales, la calidad no se aprecia por el acabado visual solo; se nota en dos frentes: precisión de apoyos y consistencia del acabado en zonas de trabajo (asientos, rodaduras y superficies donde trabajan retenes y cojinetes). En reconstrucciones de CR250R he visto que cuando el cigüeñal viene con buenas especificaciones dimensionales, el montaje de cojinetes y retenes entra más “limpio”, sin necesidad de soluciones improvisadas para compensar tolerancias fuera de rango.
¿A qué me refiero con “tolerancias fuera de rango”? A que, si el material o el proceso de mecanizado no ha sido constante, aparecen síntomas típicos: retenes que empiezan a marcar antes de tiempo, pequeñas vibraciones en zonas que antes no existían y, en casos más delicados, calentamientos raros por fricción extra entre componentes. Con este cigüeñal, mi impresión durante el montaje ha sido que está pensado para seguir el camino de una reconstrucción respetando tolerancias de equipo original: en vez de forzar nada, he podido centrar el trabajo en verificar lo que de verdad importa (estado de cojinetes, alineación de sellos, condición de tapas y superficies de acople).
Montaje y compatibilidad
Lo monté en una CR250R de finales de los 90 que llegó al taller con uso exigente de enduro y sensaciones de desgaste en el tren inferior. Hablo de un motor que no había muerto, pero sí estaba “cansado”: respuesta menos nítida a la apertura del gas, más ruido mecánico de lo habitual y una tendencia a no volver tan estable tras retenciones largas (algo típico cuando el conjunto de cigüeñal ya no está en su punto).
El montaje, comparado con reconstrucciones donde el cigüeñal no encaja con garantías, se sintió directo: lo trabajé como repuesto para reconstrucción, no como “pieza a adaptar”. La compatibilidad por referencia OEM es fundamental aquí porque ayuda a que:
- el ajuste con el resto de componentes sea el correcto (sin correcciones agresivas),
- el montaje de sellos y cojinetes no sea una lotería,
- y el motor recupere el comportamiento que esperas de una CR250R bien reconstruida.
Consejo práctico de montaje que siempre aplico en 2T con cigüeñal nuevo: no te quedes solo en “montar y cerrar”. Antes de cerrar, revisa:
- que los cojinetes entren con un asentamiento uniforme (sin morder o “clavar”),
- que los retenes no queden forzados y trabajen sin tensiones,
- y que el cigüeñal gire con suavidad uniforme, sin puntos duros (ese punto duro no se arregla con “rodaje”: suele ser señal de algo por alineación o montaje).
También es donde más ayuda trabajar con el manual de pares/orden de montaje y no improvisar con cierres “a ojo”.
Rendimiento y resultado final
En cuanto arrancó, el cambio se notó de forma bastante coherente con lo que espero cuando sustituyes un cigüeñal envejecido: la mecánica gana finura. En una CR250R que ya venía “picada”, el motor dejó de sonar con ese timbre áspero y recuperó una respuesta más lineal. No es que vaya a cambiar la potencia por arte de magia: un cigüeñal bien montado corrige el comportamiento mecánico y la estabilidad del conjunto, y eso se traduce en sensación de motor “sano”.
En una prueba de uso real, durante tandas de enduro (tramos con frenadas y retenciones, subidas cortas con golpes de gas y zonas de desarrollos a medio régimen), el motor respondió mejor al “apretar” sin esa vibración incómoda que a veces aparece cuando el tren inferior no está en tolerancia. Además, la recuperación tras retenciones largas fue más limpia: menos ruido de fondo y una entrega de par más consistente.
Importante: el resultado final depende del conjunto. Si al montar cambias el cigüeñal pero mantienes cojinetes/sellos en mal estado o el cilindro-pistón no acompaña, la sensación mejora, sí, pero no alcanza el nivel de una reconstrucción bien cerrada. Aquí el cigüeñal es una pieza clave, pero forma parte de un “paquete de salud” del motor.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Enfoque a reconstrucción: sirve para devolver el motor a un estado mecánico correcto cuando el cigüeñal ya no está fino.
- Compatibilidad por referencias OEM: reduce el riesgo de montajes conflictivos y simplifica el trabajo en taller.
- Alineación con el comportamiento original: al estar orientado a especificaciones tipo OE, lo normal es que el motor recupere la estabilidad y la respuesta.
Aspectos mejorables
- Verificación de montaje: aunque encaje bien, en reconstrucción siempre hay que comprobar cojinetes, retenes y alineación. Si alguien lo monta “solo por que entra”, es posible que el resultado no sea el esperado.
- Acompañamiento del resto del kit: para que el cigüeñal se note de verdad, conviene montar con un plan de reconstrucción completo (no solo una pieza “estrella”). En mi taller, los motores que mejor salen son los que se reconstruyen como sistema.
Un matiz honesto: en este tipo de compra, lo que más te garantiza el éxito no es únicamente la pieza, sino el estándar de reconstrucción del conjunto (limpiezas, medición de holguras, superficies y montaje ordenado).
Veredicto del experto
Si estás reconstruyendo una Honda CR250R de 1992 a 2001 y quieres un cigüeñal con enfoque de ajuste tipo OEM, esta opción encaja muy bien. Yo la consideraría una compra razonable cuando el motor muestra síntomas claros de desgaste en el tren inferior y buscas recuperar finura, estabilidad y respuesta sin complicarte con adaptaciones.
Mi recomendación final: trátala como una pieza “de trabajo” para reconstrucción completa. Montaje meticuloso, revisión de cojinetes y sellos, y cierre con orden. Cuando se hace así, el motor vuelve a sentirse como debe: más suave, más estable y con menos ruido mecánico de fondo.
190,99 € 293,83 €
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