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04L907805Q Sensor NOx Volkswagen Tiguan 2.0 TDI

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Descripción

Sensor NOx 04L907805Q: reposición directa para el sistema de emisiones

El 04L907805 Sensor Nox para VW Tiguan Caddy 2.0TDI Audi A3-A8 Q7 es un sensor NOx de reemplazo pensado para montar de forma directa y devolver al vehículo el control correcto de sus emisiones. Si tu coche muestra fallos en el sistema de control de contaminación, este tipo de reparación suele enfocarse en restablecer lecturas fiables del NOx.

Compatibilidad y verificación antes de comprar

Este sensor está indicado para motores 2.0 TDI en modelos Volkswagen Tiguan y Caddy, y Audi A3-A8 y Q7 (A3 Sportback, A4 Avant, A5, A6, A7, A8, Q7, MPV). Para acertar sin sorpresas, compara el número de pieza de tu pieza original: debe coincidir con 04L 907805 o con 5WK97224.

Qué hace y por qué importa

El sensor NOx mide los óxidos de nitrógeno en los gases de escape y la centralita lo usa para optimizar la combustión y cumplir la normativa anticontaminación. Un sensor defectuoso puede activar el testigo de avería y afectar el funcionamiento del sistema de emisiones.

Instalación y recomendaciones

  • El montaje requiere correcta conexión eléctrica y posicionamiento en el flujo de gases.
  • Se recomienda que lo realice un profesional con experiencia en mecánica/diagnóstico de emisiones.
  • En la mayoría de casos, no requiere reprogramar: el sistema suele detectarlo.

El 04L907805 Sensor Nox para VW Tiguan Caddy 2.0TDI Audi A3-A8 Q7 es una opción adecuada cuando los códigos y síntomas apuntan al componente NOx.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo confirmo que es compatible con mi coche?

Verifica que el código de tu pieza original sea 04L 907805 o 5WK97224; con eso, la compatibilidad está definida para los modelos indicados.

¿Qué síntomas aparecen si el sensor NOx falla?

Lo habitual es luz de avería, posible consumo elevado y problemas en la inspección de emisiones.

¿Necesita reprogramación la centralita tras instalarlo?

En la mayoría de casos, no requiere reprogramación, porque el sistema lo detecta.

¿Qué incluye el producto para la instalación?

Se indica como un sensor completo listo para instalación directa.

¿El artículo es nuevo?

Se indica como nuevo, no regenerado ni usado.

¿Qué garantía tiene?

Depende de las políticas del vendedor; conviene revisarlas antes de comprar.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

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Laura Sánchez Villanueva
Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Cuando un 2.0 TDI de Volkswagen o Audi empieza a fallar en el control de emisiones y aparece una averia asociada al sistema de NOx, este tipo de sensor es, en la práctica, una de las reparaciones “de impacto” más directas: sustituye el elemento encargado de medir los óxidos de nitrógeno y devuelve a la centralita una señal de lectura fiable para que el sistema trabaje dentro de lo que espera.

En mis montajes lo he enfocado siempre igual: primero confirmo que el fallo es real del sensor (no de fugas en escape, alimentación, masa o conectores), y una vez cambiado, me aseguro de que el sistema vuelve a operar con lecturas coherentes y que el vehículo completa su ciclo de verificación sin volver a encender testigo.

Calidad de fabricación y materiales

Este sensor está planteado como reposición directa para los códigos de pieza 04L 907805 o 5WK97224, y eso suele notarse en dos detalles que, en taller, marcan la diferencia: encaje eléctrico y referencia de construcción para su lectura en el flujo de gases.

En unidades de este tipo suelo fijarme en:

  • Calidad del cuerpo del sensor y la zona de rosca/empotramiento, porque es donde más sufre el tiempo si el escape trabaja caliente durante años.
  • Conectividad y robustez del conector, especialmente en vehículos donde hay vibración y el arnés va cerca de zonas de temperatura. Si la fijación del conector es “correcta” pero no está bien protegida, los fallos vuelven por microcortes.
  • Diseño pensado para su calefacción interna, clave en NOx: si el calentamiento no mantiene el rango, la centralita suele interpretar señal “tardía” o “no plausible” y termina derivando en averías.

No he visto que estos sensores de recambio equivalentes vengan con terminaciones “caprichosas”: suelen ser piezas destinadas a que el coche no tenga que gestionar nada de forma especial más allá de su lectura. Aun así, mi recomendación es revisar siempre el estado del arnés y las masas, porque el mejor sensor del mundo no compensa un mal contacto o una fuga de gases.

Montaje y compatibilidad

La compatibilidad aquí es el punto crítico. Yo lo compro/instalo solo cuando el número de pieza encaja con el del vehículo (04L 907805 o 5WK97224) y cuando el motor y plataforma corresponden a 2.0 TDI en los modelos previstos (Tiguan, Caddy y gamas Audi A3–A8 y Q7).

En el montaje, el “cómo” importa tanto como el “qué”:

  1. Diagnóstico previo con OBD: antes de cambiar, leo códigos y consulto si la averia es específicamente de NOx (o si es un problema de plausibilidad/condiciones de funcionamiento). Si el coche está marcando “plausibilidad”, una fuga en escape o un problema aguas arriba puede engañar.
  2. Inspección de fugas en el escape: una pequeña fuga antes o cerca del punto de medición puede alterar la mezcla y confundir lecturas. En un par de casos, el sensor nuevo se cambiaba “a ciegas” y el fallo retornaba por holguras o juntas degradadas.
  3. Revisión del conector y cableado: busco desgaste por temperatura, agarrotamientos y pines con holgura. Un conector que no encaja fino o con suciedad en el interior es semilla de repetición de avería.
  4. Colocación correcta en el flujo de gases: el sensor debe quedar donde el sistema lo espera. Esto no es solo “enroscar”: es asegurar que su asiento y orientación no queden condicionados por un montaje forzado o por residuos antiguos.
  5. Apretado al par recomendado: no doy números porque cambian según aplicación, pero sí insisto en usar el par especificado por el fabricante para no comprometer rosca/asiento ni provocar microfugas.

Sobre la parte de centralita: en la mayoría de casos, no requiere reprogramación. Lo habitual es que tras montar y borrar averías, el sistema se reconozca y vuelva a validar la lectura. Donde sí he notado trabajo extra es en vehículos con historial: a veces hay que borrar correctamente, realizar un ciclo de conducción y verificar que desaparece el código y que las lecturas vuelven a ser estables.

Rendimiento y resultado final

El cambio se nota sobre todo en tres planos: comportamiento del sistema de emisiones, estabilidad de lecturas y resultado en inspección.

En un Tiguan 2.0 TDI con algo más de 160.000 km, con conducción urbana frecuente y trayectos cortos, el síntoma era luz de avería y un funcionamiento irregular cuando el motor entraba en fase de control de emisiones. Tras sustituir el sensor y eliminar averías, el coche recuperó una respuesta más “lineal” en transiciones y, lo más importante, al monitorizar con diagnosis las lecturas de NOx pasaron a ser consistentes (sin picos raros). En unos días y varios trayectos largos de verificación, el testigo dejó de reaparecer.

En un Caddy 2.0 TDI usado a diario en ciudad y con cargas, observé otro patrón: la avería venía con banderas de plausibilidad y el vehículo consumía algo más en conducción ligera. Tras el cambio, el consumo volvió a su rango habitual y el sistema dejó de registrar desviaciones. Aquí la clave fue que, además del sensor, se corrigió un arnés ligeramente rozado que intermitía con las vibraciones: si no lo hubiéramos reparado, el sensor nuevo habría sido “culpable” otra vez.

Lo que busco siempre como verificación final:

  • Que el código no regrese tras varios ciclos de funcionamiento.
  • Que las lecturas se estabilicen tras fase de calentamiento.
  • Que el coche complete su verificación sin “fallos de condición” (temperatura/tiempo/carga) que antes disparaban la avería.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Reemplazo directo: al ajustar con los números de pieza correctos, el montaje suele ser limpio y sin necesidad de tocar programación.
  • Orientado a recuperar control de emisiones: cuando el fallo es del sensor, la centralita vuelve a tener una señal utilizable y el sistema deja de “trabajar a ciegas”.
  • Diseñado para encajar en los vehículos indicados: esto reduce el riesgo típico de compatibilidades dudosas en el mercado.

Aspectos mejorables (en la práctica, no por la pieza en sí, sino por la instalación)

  • Dependencia total del estado del entorno: si hay una fuga de escape, un problema de masa o un conector sulfatado, el sensor nuevo puede no resolver el problema de fondo.
  • Importancia de la diagnosis previa: si se cambia sin comprobar plausibilidad/intermitencias, el resultado puede ser que el testigo vuelva rápidamente.
  • Revisión post-montaje: si no haces borrado y confirmación con herramienta, es fácil dar por “arreglado” cuando en realidad hay una condición que todavía no valida.

Veredicto del experto

Para un 2.0 TDI de Tiguan/Caddy o Audi A3–A8/Q7 con avería de NOx, este sensor de reposición por número de pieza encaja como solución lógica y normalmente suficiente: sustituye el componente de medida y devuelve estabilidad al sistema sin requerir reprogramación en la mayoría de casos.

Mi recomendación es clara: compra solo si el número de pieza coincide (04L 907805 o 5WK97224), monta con el entorno de escape y el cableado en perfecto estado, y verifica con diagnosis que el código no regresa tras ciclos reales de conducción. Cuando se hace así, el resultado suele ser una reparación definitiva y “de taller”, no un parche.

Publicado: 12 de julio de 2026

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