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0280218037 Sensor MAF LADA Niva 1.6

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Descripción

Sensor MAF LADA 2110/2111/2112 NIVA 1.6 0280218037: medición clave para la inyección electrónica

El Sensor MAF LADA 2110/2111/2112 NIVA 1.6 0280218037 es un medidor de flujo de aire masivo que informa a la ECU de cuánta aire entra al colector. Con esa lectura, la central calcula la cantidad de combustible a inyectar para mantener un funcionamiento estable en conducción y ralentí.

Para quién encaja y cuándo conviene cambiarlo

Este repuesto está destinado a VAZ LADA y Chevrolet NIVA con motorización 1.6, incluyendo series 2108–2115 y LADA Niva/4x4, además de LADA Kalina 1.6 gasolina (según el rango indicado en compatibilidad). Si notas consumo más alto, ralentí irregular, pérdida de potencia o arranques complicados, el sensor MAF suele ser una de las primeras revisiones.

Instalación práctica y mantenimiento

Suele montarse de forma directa en los modelos compatibles. Antes de colocar el nuevo, revisa el estado de las conexiones y limpia la zona donde asienta (sin forzar contactos). Evita “probar suerte” con lecturas erráticas: un MAF defectuoso puede empeorar consumo y emisiones.

Como alternativa de referencia, puede aparecer también como F00C2G2044, manteniendo la compatibilidad del componente.

Al sustituir el Sensor MAF LADA 2110/2111/2112 NIVA 1.6 0280218037 por uno compatible, recuperas una medición de caudal fiable para que la inyección trabaje con normalidad.

Preguntas Frecuentes

¿Qué función cumple el sensor MAF en mi LADA?

Mide el flujo de aire que entra al colector y la ECU usa esa información para calcular el combustible de inyección.

¿Para qué modelos con 1.6 es este sensor?

Está orientado a VAZ LADA y Chevrolet NIVA 1.6, incluyendo series 2108–2115 y Niva/4x4, además de Kalina 1.6 gasolina dentro del rango indicado.

¿La instalación requiere programación?

No. En general es un componente “plug-and-play” si se monta correctamente.

¿Qué síntomas indican un fallo del MAF?

Aumento de consumo, ralentí inestable, pérdida de potencia y dificultades de arranque.

¿Puedo limpiar el sensor en lugar de sustituirlo?

En algunos casos puede mejorar temporalmente, pero si el sensor está defectuoso, la sustitución es la solución más fiable.

Con la garantía de:

Opiniones (2)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Н***ч RU
7/15/2025
1/5

No recomiendo este producto, el sensor DMRV está defectuoso.

Variante: Color:Air Flow Meter
U***r UA
5/14/2025
5/5
Variante: Color:Air Flow Meter

Análisis de Experto

S
Sergio Navarro Iglesias
Especialista en merchandising y detalles de personalización: pegatinas 3D, emblemas, vinilos y acabados decorativos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Cuando monto un sensor MAF en un LADA 2110/2111/2112 o en una Chevrolet Niva 1.6, lo que realmente estoy cambiando es la “base” con la que la central calcula la mezcla en tiempo real. En este tipo de inyección, el caudal de aire que entra al colector condiciona directamente cuánto combustible abre la ECU, y por tanto se nota tanto en ralentí como en respuesta al acelerador y estabilidad en tráfico.

En mi experiencia, es un recambio especialmente lógico cuando el coche empieza con síntomas típicos: consumo algo más alto de lo habitual, ralentí que no es redondo (oscila o tarda en estabilizar), pérdida de respuesta progresiva al dar gas y arranques que requieren varios intentos, sobre todo cuando el motor viene frío o has circulado en trayectos urbanos con muchos ciclos de carga y descarga.

Calidad de fabricación y materiales

Este MAF está pensado para la familia 1.6 de VAZ/LADA y la Niva, y eso se traduce en una carcasa y un conector orientados a encajar “a la primera” en el vano y el circuito eléctrico previsto. Lo que me fijo al recibirlo y al montarlo es lo mismo que reviso en cualquier caudalímetro de este estilo: rigidez de la carcasa (que no flexe al manipularlo), estado del conector (sin holguras, patillas rectas y sin rebabas) y calidad del tramo donde hace asiento con el sistema de admisión.

A nivel de materiales, el punto crítico no es solo la pieza en sí, sino la interacción con el colector y el conducto de admisión. Un MAF puede “medir bien” y aun así darte problemas si hay tomas de aire después del sensor o si la unión al colector deja pasar falsos aire. Por eso, aunque el repuesto esté bien fabricado, el resultado final depende mucho de que el circuito de admisión quede estanco.

Montaje y compatibilidad

En general, lo monto como corresponde a un componente de lectura de aire: desconectar el sistema con el procedimiento habitual, trabajar con calma para no forzar el conector y verificar que el sensor queda asentado sin tensiones en el mazo de cables. En los LADA 2108–2115 y similares con 1.6, el acceso suele permitir sustituirlo sin inventos, y el montaje tiende a ser directo si el sensor es el correcto para la ECU que lleva ese motor.

Aquí es donde valoro la compatibilidad por número de referencia: he visto el mismo sensor comercializado con códigos distintos (por ejemplo, 0280218037 y equivalentes como F00C2G2044). En la práctica, lo importante es que el conector y la lógica de medición coincidan con lo que espera la central del vehículo. Si se respeta esa compatibilidad, normalmente no requiere programación y el coche recupera lecturas coherentes en cuanto alcanza temperatura de funcionamiento.

Un consejo que siempre aplico: antes de poner el MAF nuevo, reviso el estado del conector y la zona de asiento en la admisión, y limpio la garganta o la zona de contacto con un producto adecuado para admisión (sin empapar electrónica ni forzar nada dentro de la carcasa). Si hay carbonilla pegada alrededor del paso de aire, puede alterar el asiento o favorecer microfugas con el tiempo.

Rendimiento y resultado final

El “antes y después” suele verse en dos escenarios muy concretos: ralentí y conducción urbana.

  • Arranque y ralentí: con el sensor nuevo, el ralentí tiende a estabilizarse antes y deja de mostrar oscilaciones ligadas a lecturas erráticas. En coches que llegan con síntomas de mezcla descompensada, lo típico es que el motor tarde menos en “clavarse” y que no cambie de comportamiento cada vez que introduces carga (encendido del electroventilador, maniobras a baja velocidad, etc.).
  • Respuesta al acelerador: cuando el MAF vuelve a medir caudal con consistencia, la respuesta al dar gas suele ser más lineal, sin tirones leves ni “vacíos” que aparecen cuando la ECU corrige con lecturas poco fiables.
  • Consumo y uso real: en rutas cortas de ciudad y trayectos con paradas frecuentes, el beneficio se nota sobre todo cuando antes el coche se quedaba “tanteando” mezcla. Tras unos días y varias decenas de kilómetros, es habitual que el consumo vuelva a valores más razonables y que el coche “se sienta” menos nervioso en recuperaciones.

Importante: si el coche sigue presentando síntomas con el MAF ya montado, muchas veces el culpable no es el sensor, sino una toma de aire en admisión, un conducto agrietado, una junta fatigada o suciedad en mariposa/ conductos que está afectando al flujo real. El MAF es muy sensible a estas condiciones.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Recupera la medición de caudal de aire y devuelve coherencia a los cálculos de la ECU.
  • Suele mejorar la estabilidad del ralentí y la facilidad de regulación en conducción a baja velocidad.
  • Montaje relativamente directo en las aplicaciones compatibles, sin necesidad de reprogramar si se respeta el recambio correcto.

Aspectos mejorables

  • El rendimiento final depende de que no haya falsas entradas de aire después del punto de medición. Si al montar el sensor no revisas juntas y manguitos, es fácil atribuir el problema al MAF cuando en realidad está en la admisión.
  • Si el sistema llevaba tiempo funcionando con lecturas fuera de rango, puede haber contaminación en mariposa o en conductos; en esos casos, el coche mejora, pero conviene acompañar el cambio con una puesta a punto razonable de admisión y revisar conectores/masas.

Veredicto del experto

Para un LADA 2110/2111/2112 1.6 o una Niva 1.6, este tipo de MAF lo considero un recambio con buen sentido técnico cuando aparecen los síntomas clásicos de mezcla inestable: ralentí irregular, consumo más alto, pérdida de respuesta y arranques problemáticos. Lo que marca la diferencia no es solo “poner el sensor”, sino montarlo con buena práctica, asegurar estanqueidad en admisión y verificar el estado general del circuito de aire. Si haces esas dos cosas, normalmente recuperas un funcionamiento mucho más consistente y predecible.

Publicado: 12 de julio de 2026

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