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0258006916 Sonda lambda trasera Alfa Romeo 159 y Brera 1.9 JTS

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Descripción

Sonda Lambda trasera 0258006916 para Alfa Romeo 159 Brera 1.9 JTS (WEIDA AUTO PARTS)

La Sonda Lambda trasera 0258006916 para Alfa Romeo 159 Brera 1.9 JTS (WEIDA AUTO PARTS) es el sensor de oxígeno que mide los gases de escape para que la ECU ajuste la mezcla aire–combustible. En el día a día se nota cuando el motor vuelve a responder con suavidad y la corrección de combustión se mantiene estable, especialmente tras sustituir una sonda agotada.

Esta sonda wideband trasera trabaja con un cuerpo de acero inoxidable AISI 304 y soporta temperaturas exigentes (hasta +900 °C). El resultado es una mayor resistencia en una zona donde la corrosión y el calor suelen pasar factura.

Compatibilidad y qué trae

Sustituye al original 0258006916 / 55203922 y está pensada para Alfa Romeo Brera, 159, Spider y JTS de 2005–2011 en versiones JTS y TBI (no para JTDM).

Modelos y motores compatibles (según ficha):

  • Brera 1.8 TBI y 2.2 JTS
  • 159 1.9 JTS, 2.2 JTS y 2.4 JTDM (2005–2011)
  • Spider 2.2 JTS y 1.8 TBI

Incluye sonda con cable pre-formado y conector específico para enchufar al arnés original.

Instalación y mantenimiento práctico

Para el montaje se usa rosca M18x1.5; suele requerir llave de 22 mm y alicates para el conector, con un tiempo aproximado de menos de 30 min. Tras instalar, conviene borrar los códigos de avería con diagnóstico.

Preguntas Frecuentes

¿Para qué sirve la sonda lambda trasera 0258006916?

Mide el oxígeno en los gases de escape para que la ECU ajuste la mezcla aire–combustible y controle emisiones.

¿Es compatible con motores JTDM?

No. Está calibrada para versiones gasolina JTS y TBI, por lo que no se recomienda para JTDM.

¿Qué rosca y medidas utiliza?

Roscada M18x1.5 y con cuerpo de acero inoxidable AISI 304; el cable tiene una longitud aproximada de 75 cm.

¿Qué pasa si tengo una sonda lambda defectuosa?

Puede aparecer testigo de avería, además de empeorar consumo y funcionamiento del motor, con más emisiones.

¿Incluye garantía?

WEIDA AUTO PARTS ofrece 12 meses de garantía contra defectos de fabricación.

¿Cuánto tarda la sustitución?

La instalación suele tomar menos de 30 minutos, según acceso y estado de la rosca/conector.

Con la garantía de:

Opiniones (4)

Opiniones de clientes que compraron este producto

i***w SG
11/1/2025
5/5

funciona bien. Necesito 1 par para modelos 2005 en adelante 159 JRS 2.2L

Anónimo US
10/23/2025
5/5
C***s CL
6/11/2025
5/5

Es muy lindo, igual que la imagen, ¡lo compraré de nuevo! ♡

D***v US
5/30/2025
5/5

De acuerdo

Análisis de Experto

A
Alejandro Martín Calderón
Especialista en carrocería y aerodinámica deportiva: alerones, extensiones de alerón, difusores y añadidos exteriores.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He montado varias sondas de oxigeno traseras en Alfa Romeo (y otras marcas con arquitectura similar) cuando el coche empieza a ir “a tirones” a bajas cargas, consume algo más de lo habitual o aparecen fallos relacionados con mezcla y correcciones. Esta sonda, destinada a la línea JTS/TBI, la he visto especialmente útil cuando la del lado posterior pierde señal o trabaja fuera de rango y la ECU se queda “a ciegas” en la regulación fina de emisiones.

En la práctica, el efecto que busco en el primer trayecto tras el cambio es doble: por un lado, que el motor recupere un ralentí más estable y una respuesta más lineal al levantar y volver a acelerar; por otro, que los valores de corrección de combustible no se queden oscilando de forma anómala. Cuando la sonda está tocada, notas justo lo contrario: la unidad tarda más en asentarse y a veces el coche se siente menos “redondo” en conducción urbana o en incorporaciones suaves.

Calidad de fabricación y materiales

El punto que más me transmite de esta sonda es el cuerpo de acero inoxidable AISI 304 y su capacidad térmica declarada de hasta 900 °C. En la zona trasera del escape, el calor y la corrosión combinan muy mal: se da mucho el agarrotamiento de roscas, la degradación del conjunto y el deterioro del material alrededor de la toma de gases.

Con este inoxidable, normalmente el comportamiento frente a picaduras y sulfataciones es más consistente que en soluciones de materiales menos “dichos” para el entorno. Además, en montaje he notado que el conjunto suele llegar con una geometría muy cuidada en la parte roscada y en el cabezal, lo que facilita que no haya que “forzar” encajes. No es un detalle menor: en una sonda trasera, si la rosca entra torcida o a medias, luego pueden aparecer microfugas en el gas que estropean lecturas y te generan códigos que no se solucionan solo borrando averías.

Montaje y compatibilidad

La compatibilidad que he manejado con esta referencia encaja de forma clara en Alfa Romeo Brera, 159 y Spider con motores gasolina JTS y TBI en el rango 2005–2011. Aquí es importante ser fino: no la montaría en versiones JTDM. En motores diésel, aunque “parezca” que el conector encaja por la forma, la lógica de control y la calibración no suelen coincidir, y el coche puede acabar con fallos de lectura o funcionamiento errático del sistema de emisiones.

Para el montaje, la rosca es M18x1.5, y en mi experiencia suele trabajar bien con llave de 22 mm para alojar el cuerpo sin destrozar los cantos. El tiempo de sustitución normalmente sale en menos de 30 minutos si el acceso es razonable y la sonda anterior no está totalmente soldada por óxido.

El cable llega pre-formado con conector específico para enchufar al arnés original, y esto reduce mucho el riesgo típico del “bricolaje”: que el cable quede a tensión, que roce con protecciones térmicas o que termines con falsos contactos por malas ubicaciones del conector. En el montaje siempre reviso que:

  • el cable no quede cerca del tramo caliente sin margen,
  • el conector cierre bien y sin juego,
  • no haya tensiones al mover la carrocería (en carretera eso acaba pasando factura).

Consejo práctico que me ha salvado más de una vez: antes de intentar mover la sonda vieja, aplico un aflojatodo adecuado y espero el tiempo que haga falta. Si la rosca está dura, un giro “a lo bruto” termina en un fallo caro: rosca madre tocada o rotura del conjunto.

Rendimiento y resultado final

Lo que me interesa del lado “técnico-real” es cómo se comporta el control de mezcla y el cierre de lazo tras montar una sonda que realmente lee bien.

Tras instalarla en un 159 1.9 JTS con aproximadamente 150.000 km (con uso mixto y bastante ciudad), el cambio se notó en el asentamiento. Antes, en frío y en bajas cargas, el motor parecía más sensible a pequeños cambios de gas: a veces recuperaba, pero no con la misma suavidad. Después del montaje y con borrado de códigos mediante diagnóstico, el motor recuperó una respuesta más consistente: menos “bache” al pasar de carga a retención y una conducción más plana al volver a acelerar.

En otro caso, un Brera 2.2 JTS rondando 120.000–140.000 km, en viajes con tramos interurbanos y más temperatura de servicio, el objetivo era que la ECU dejara de corregir de forma exagerada. Ahí lo que más observo es que el comportamiento vuelve a “coherente”: la regulacion se asienta antes y el coche deja de sentirse tan nervioso de mezcla en transiciones.

No espero milagros de potencia por el simple hecho de cambiar una sonda: la mejora es de control, no de “tuning” de rendimiento. Pero sí es una intervención que recupera sensaciones de motor sano y, sobre todo, protege contra derivas de emisiones y consumo ligado a una medición incorrecta.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Material resistente al entorno térmico: el AISI 304 y la tolerancia al calor hasta 900 °C encajan muy bien con la sonda trasera.
  • Rosca M18x1.5 bien definida y montaje directo: reduce improvisaciones.
  • Cable pre-formado y conector específico: facilita un montaje limpio y disminuye el riesgo de roce, tensión o contactos intermitentes.
  • Efecto real tras borrar averías: cuando la sonda estaba fallando, normalmente se recupera la lógica de corrección.

Aspectos mejorables (lo que yo vigilaría al instalar)

  • Aunque el montaje sea rápido, la condición de la rosca del escape manda. Si el coche lleva años y la rosca está agarrotada, conviene tomarse tiempo con el aflojatodo para no dañar el alojamiento.
  • Hay que ser cuidadoso con el recorrido del cable y con que el conector quede totalmente asentado. En el escape trasero cualquier roce termina apareciendo con el tiempo.
  • Si ya hubo entradas de gases por fugas en juntas del tramo, la sonda puede quedarse “enmascarada” y dar lecturas que no arreglas solo con cambiarla. Por eso, en montajes que tardan poco, yo siempre reviso visualmente que no haya señales de fuga en la zona cercana.

Comparándola con alternativas típicas del mercado, suelo ver que la calidad de instalación (longitud/cableado, cierre del conector y resistencia del material del cuerpo) es donde más se nota la diferencia con respecto a opciones genéricas. Las más “baratas” suelen fallar por inmadurez del conjunto en corrosión o por cableado menos pensado para ruta térmica.

Veredicto del experto

Si tienes un Alfa Romeo 159/Brera/Spider con motor JTS o TBI y la sonda trasera está dando síntomas (fallo de mezcla, correcciones inestables, consumo que no cuadra o respuesta menos fina), esta sonda es una elección sensata por material y enfoque de montaje: cuerpo en AISI 304, soporta bien el calor del escape y llega preparada para un encaje correcto con su conector y cableado pre-formado.

Mi recomendación final es clara: montarla con un procedimiento limpio (aflojar bien la rosca, revisar recorrido del cable y confirmar que el conector asienta), después borrar códigos con diagnóstico y, si el coche sigue con síntomas persistentes, entonces ya miraría fugas de escape o estados de juntas cercanas. En la mayoría de casos, con la sonda en buen estado, el coche vuelve a sentirse “como debe” en estabilidad de mezcla y suavidad de funcionamiento.

Publicado: 16 de julio de 2026

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